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5 de septiembre de 2011 a las 4:45 GMT+1
seleucus
Aquí os pongo el acceso directo al programa de RTVE donde Félix Pérez-Hita usó el vídeo que grabé con unos amigos riéndonos de La sombra del viento, de Zafón. A partir del minuto 12, aunque os recomiendo que lo veáis todo.
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1 de septiembre de 2011 a las 3:45 GMT+1
seleucus
Me comunica Félix Pérez-Hita, responsable del blog vudutv, que mañana viernes y pasado mañana sábado (en repetición) se emitirá en La 2 su documental acerca de archivos y bibliotecas. Para mi sorpresa, le ha añadido imágenes del vídeo que grabé con unos amigos a la zafón, digo, a la sazón. Precisa que se trata de un capítulo de Soy cámara, el programa del CCCB (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona).
No puedo dar más datos desde Singapur. Confío en que quién quiera verlo sabrá pillarlo en la rejilla de La 2.
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15 de enero de 2010 a las 6:54 GMT+1
seleucus
Como ya dije de la lista que La Vanguardia presentó de las cincuenta mejores películas de esta década primera, seguiré la corriente a pesar de que aún no hayamos pasado a la segunda y comentaré la jugada. Esta vez, en internet sólo he encontrado los que son, a juicio de los críticos literarios de ese mismo diario, los diez mejores libros del inicio del siglo XXI. Huelga decir que tengo la edición en papel (28-12-2009) para llenar los huecos, dado que esta lista también llega hasta la posición quincuagésima, y mezcla imprudentemente ensayo con novela y lo que haga falta. Mal hecho. Me centraré sólo en la categoría de novela, que ya da para cincuenta. Por cierto, deduzco por la presencia de Vida y destino, de Vasili Grossman, que si la novela no se ha escrito en los últimos diez años, tiene que haberse publicado, al menos, bajo forma de versión definitiva en lengua española en este período. Un criterio un poco raro, pero si esto es lo que hay, al menos lo aprovecharé sin escrúpulos.
Lo primero que llama la atención es que declaren explícitamente que han querido tratar la lengua catalana igual que las otras. Gracias, lo daba por descontado, y precisamente porque lo dicen me da que algo ha ido mal. Con un vistazo es evidente. Según La Vanguardia, de los diez libros mejores o más importantes publicados como novedad en todo el mundo, en todas las lenguas y en los últimos diez años, dos se han escrito en catalán. ¿No exageramos un pelín? Yo aceptaría uno y sólo si fuera La pell freda (La piel fría), de Albert Sánchez Piñol, pero tal obra maestra está en la posición vigésimo novena, por detrás de La sombra del viento. En serio. La han metido en la lista. Ya puestos a no cortarse un pelo, que coloquen La enfermera de Brunete, de Manuel Maristany.
Los aciertos no tapan los errores. Está el insigne Philip Roth (La mancha humana) con un libro pero Baltasar Porcel con dos. Están escritores conocidos que, a pesar de que no me convenzan, acepto en la lista en un momento de debilidad (Murakami y Coetzee), pero varios libros de un asunto que ya me ha saturado: la Guerra Civil Española. Vale ya, ¿no? Tu rostro mañana, de Javier Marías; Soldados de Salamina, de Javier Cercas; Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez; Dientes de leche, de Ignacio Matínez de Pisón. ¿Esto es una lista que refleja los libros de la década en todas las lenguas en todo el mundo, o una paletada localista? ¿Bromean?
Como hice el otro día con las películas, doy alternativas de primer nivel, hasta donde llego y he leído:
Europa Central, de William T. Vollmann (Mondadori)
Waltenberg, de Hédi Kaddour (Edhasa)
El camino del norte, de Horacio Vázquez-Rial (La otra orilla)
Negro, de Olivier Pauvert (Mondadori)
El labrador de aguas, de Huda Barakat (La otra orilla)
Los crímenes de Oxford, de Guillermo Martínez (Destino)
En el café de la juventud perdida, de Patrick Modiano (Anagrama)
La ciencia del adiós, de Elisabetta Rasy (Alianza)
La mujer que esperaba, de Andreï Makine (Tusquets)
Lila, Lila, de Martin Suter (Anagrama)
El Ministerio del Dolor, de Dubravka Ugrešić (Anagrama)
El silencio de Goethe o la última noche de Arthur Schopenhauer, de Antonio Priante (Cahoba)
Yendo un poco más allá y para acabar, pondré novela griega, inexistente en la lista de La Vanguardia. Porque, aunque parezca mentira, en Grecia se produce literatura de primer nivel e incluso se publican libros. En serio. Papel, tinta, etc. Libros de verdad, no de gominola. Ahí van tres que ya tienen años pero que se han publicado hace poco. Si está Vida y destino, que es del siglo pasado, no veo por qué no van a estar éstos:
Viaje con Venus, de Ánguelos Terzakis (traducción mía en Rey Lear)
Gioconda, de Nikos Kokantzis (de momento, sólo en catalán y en la editorial Pagès)
L'assassina, de Aléxandros Papadiamandis (de momento, sólo en catalán y en las editoriales Adesiara y El Tall)
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19 de octubre de 2009 a las 7:46 GMT+1
seleucus
No es el nombre de una ONG nueva sino algo bien distinto.
Que esto ya se hundido resulta obvio cuando los que deberían erigirse como guardianes de la lengua (maestros y profesores) se dedican a poner exámenes a mayor gloria de Carlos Ruiz Zafón y su ilegible La sombra del viento. Para muestra, un examen del colegio mallorquín San Josep Obrer. Pobres críos... Quizá no falte mucho para que en las facultades de filología inglesa se substituya a Salinger por Dan Brown.
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20 de julio de 2009 a las 7:46 GMT+1
seleucus
Esta vez, el título no ha sido idea mía. La tarde no daba para más y algo teníamos que grabar:
Esta pelicula requiere Flash Player 8 o superior
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7 de abril de 2009 a las 7:50 GMT+1
seleucus
Hablando con una amiga acerca de que La sombra del viento sea lectura obligatoria en algunas escuelas, se me ocurrió escribir esta entrada. Malos profesores los ha habido siempre, mas ahora parece que abundan en demasía. Signos de los tiempos, diríamos bajo un punto de vista teológico. Uno no puede evitar la perplejidad más extrema cuando en el país no ya de Cervantes (evitaré tópicos) sino de Emilia Pardo Bazán, muchos profesores de literatura en general, y de lengua española en particular, ponen como lectura obligatoria a Carlos Ruiz Zafón o a John Boyne y su niño con pijama rayado. (Aprovecho para aclarar que el título más correcto sería El niño con el pijama a rayas, no de rayas.) Libros que ni aportan nada ni llevan a ninguna parte.
Es lamentable que el nivel de formación que atesoran (es un decir) algunos profesores sea tan bajo. Si un licenciado en Filología no está capacitado para discernir qué textos son convenientes para la correcta formación del alumno, la transmisión del conocimiento se trunca. Pues como aseveró Aristóteles en la Ética nicomaquea:
"[...] Por eso hay que recibir cierta educación desde la juventud, como dice Platón: para alegrarse y entristecerse como es debido. Ésta es, efectivamente, la educación correcta."
Mañana me extenderé en esto.
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8 de octubre de 2008 a las 6:25 GMT+1
seleucus
Zaf-on, Zaf-off.
Veamos (dijo un incauto blogger mientras le temblaban las manos). Al principio del extracto tenemos un resumen que ocupa un parágrafo, presumiblemente escrito por el editor:
"Calcuta, 1932: El corazón de las tinieblas [fusilando a Conrad sin piedad ni vergüenza]. Un tren en llamas atraviesa la ciudad. Un espectro de fuego siembra el terror en las sombras de la noche [lo normal en Calcuta, como todo el mundo sabe]. Pero eso no es más que el principio [no, si ya decía yo...]. En la víspera de su decimosexto cumpleaños, Ben, Sheere y sus amigos deberán enfrentarse al más terrible y mortífero enigma de la historia de la ciudad de los palacios."
Bueno, cuando los adolescentes normales se dedican a hacer lo imposible por perder la virginidad, éstos se enfrentan a enigmas tan chungos que harían que Hulk se defecara encima. Pero vayamos a Zafón de una vez.
"Nunca podré olvidar la noche en que nevó sobre Calcuta. [...]"
Nunca podré olvidar lo pelma que eres. Tópicos hasta la extenuación. Siempre lo mismo. Una página y media después, como eco de sí mismo:
"Nunca podré olvidar los rostros de aquellos muchachos asustados la noche en que nevó sobre Calcuta. [...]"
Es innegable que no le falta fósforo. Menuda memoria atesora el colega. No olvida nada ni por ésas. O quizá sí olvide algo: que basarse, cada tres parágrafos, en imágenes arquetípicas trilladísimas no ayuda a construir lo que él considera "literatura de calidad", para usar la expresión que mencionó en esa mítica entrevista publicada por El País, donde dijo que los mejores escritores trabajan hoy día haciendo guiones televisivos y cinematográficos, insinuando que la excepción es... él (nuevo libro: La sombra de la modestia). Hay que ser abrazafarolas para decir eso. Alguien debería explicarle que: 1. Los escritores portentosos que se dedican sólo a la literatura son bastantes, y él no está en ese grupo; 2. Los procesos creativos de un guión y de una novela guardan menos relación de la que él cree, y la que efectivamente guardan es distinta de la que él cree; 3. Siempre ha habido buenos escritores trabajando en esos ámbitos; sin ir más lejos, el 10% de los guiones de The Twilight Zone los escribió Richard Matheson.
Pero sigamos con el horror zafoniano:
"Poco después de la medianoche, una barcaza emergió de la neblina nocturna que ascendía de la superficie del río Hooghly como el hedor de una maldición. A proa, bajo la tenue claridad que proyectaba un candil agonizante asido al mástil, [...]."
Parece que esté intentanto imitar a Lovecraft y sólo consiga hacer el ridículo. Profundicemos:
"Se detuvo a recuperar el aliento oculto bajo la escalinata de un viejo almacén de telas cuyos muros estaban sembrados de carteles que anunciaban su pronto derribo por orden oficial. [...]"
Hablando de aliento, nos ha dejado sin. Menuda frasecita carente de pausas. ¿Comas? ¿Puntos? ¿Alternativas sintácticas? ¿Para qué? Y además, ¿quién está oculto bajo una escalinata? ¿El personaje o su aliento?
Y para terminar con la pesadilla en Zafón Street, veamos su característica más evidente como pseudoescritor: una incapacidad manifiesta para construir diálogos creíbles.
"–Nunca fui buena contigo –le dijo–. Temía por mi hija, por la vida que podía tener junto a un oficial británico. Pero estaba equivocada. Supongo que nunca me lo perdonarás.
–Eso ya no tiene ninguna importancia –respondió Peake–. Debo irme. Ahora."
Madre mía, los guionistas de Falcon Crest y Dallas eran Esquilo comparados con eso. Sí, debes irte. Ahora.
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Etiquetas: Grupo Planeta, Morralla literaria, Zafón
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6 de octubre de 2008 a las 6:36 GMT+1
seleucus
A veces es mejor hacer las cosas al revés. Por eso, esta semana la dedicaré a un intensivo de cómo no hay que escribir, en lugar de hablar de cómo hay que escribir.
Ejemplos no faltan, pero aprovecharé una joya de lo impresentable caída en mis manos hace un año. Iba a ver a mi director de tesis en la Universidad de Barcelona cuando, de pronto, una chica de buen ver puso en mis manos un libro de bolsillo del Grupo Planeta. Y es que los tíos, como pasta no les falta, habían montado un chiringuito dentro de la Facultad de Filosofía. Prescindiendo de que fuera o no el lugar más indicado, regalaban un horror intitulado Pequeños placeres. Los libros más buscados en bolsillo. En la cubierta no había sino un gnomo de porcelana o plástico con un libro en las manos y la mirada perdida en el horizonte. Reprimí las arcadas y acepté el regalo. No todos los días una azafata es tan altruista conmigo.
El volumen en cuestión contiene fragmentos selectos de lo peor de Planeta, con honrosas excepciones (En el nombre del cerdo, de Pablo Tusset, buen libro de un buen autor). Hay también escritores extranjeros, pero los pasaré por alto porque están traducidos y lo ideal es trabajar con originales en español. Así, el orden de esta semana será:
Martes: Pasión india, de Javier Moro.
Miércoles: El Palacio de la Medianoche, de Carlos Ruiz Zafón.
Jueves: La fortuna de Matilda Turpin, de Álvaro Pombo.
Viernes: Epílogo planetario sangrante.
Nos vemos mañana.
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