Los días contados, de Miklós Bánffy
Popularidad: 7%
4 comentarios 18 de diciembre de 2009 a las 7:54 GMT+1 seleucus
La encomiable labor editorial de Luis Solano al frente de Libros del Asteroide lo ha llevado a publicar la primera parte de la "Trilogía transilvana" de Miklós Bánffy (1873-1950), muy conocido en su casa a las horas de comer, como decía mi abuela (normal: los comunistas prohibieron sus obras y en nuestro lado no se le hizo ni caso). Seguirán Las almas juzgadas y El reino dividido. En otras palabras: la caída del Imperio Austrohúngaro. Y es que no todos contraatacan.
Bánffy llegó a ocupar la cartera de no sé qué ministerio, y parte de la gracia de la novela radica en su aproximación totalmente realista a los entresijos de la política austrohúngara, especialmente durante los primeros años del siglo XX, tiempo en que transcurre la acción. Mencionaré además que sacaba 27 años a Sándor Márai y 18 a Lajos Zilahy. Después de haber leído a los tres, parece evidente que la pasión literaria de estos dos por las sagas familiares húngaras tiene una raíz clara en Bánffy, maestro a la hora de narrar la hungaridad, por llamarla así, a través de las descripciones costumbristas de unas elites culturales y económicas que tienen, precisamente, los días contados. La Primera Guerra Mundial llama a la puerta y barrerá con todo, Imperio incluido, de modo que los supervivientes de las aristocracias defenestradas, sin tener aún a la vista la llegada del comunismo que terminaría sembrando la tierra de sal, acabarán sumidos en la invisibilidad que suplicaba Ian McKellen en Gods and Monsters. Hungría, la patria de Liszt según las fronteras de la época (hoy es Austria), convertida en uno de los núcleos del porno europeo actual. Vivir para ver.
Traducción, en algunos aspectos mejorable, de Éva Cserháti y Antonio Manuel Fuentes Gaviño, y prólogo correctísimo de Mercedes Monmany. Se recomienda leerlo como epílogo.
Entrada clasificada como: Editoriales respetables,Libros del Asteroide,Recomendaciones literarias
Etiquetas: Clásicos que lo flipas, Lajos Zilahy, Miklós Bánffy, Sándor Márai








