Entradas clasificadas como 'Siruela'
Popularidad: 70%
31 de diciembre de 2008 a las 6:38 GMT+1
seleucus
Último día del año y momento de entregar los Premios Seléucidas 2008, como también hice en 2007.
Las condiciones para que yo tome en consideración un libro son:
1. La primera edición del libro tiene que haberse puesto a la venta durante el año que hoy termina, y debo haber hablado de él en el blog.
2. Dicha primera edición tiene que serlo por parte de la editorial que lo publica, es decir, no tiene que ser la primera en sentido absoluto, excepto en la categoría de Mejor Autor, quien además debe estar vivo.
3. No puedo premiar obras que yo represente como agente o traductor, de modo que las cuatro que he publicado este año se quedan fuera; a saber: El desorden, de Juan Carlos Girauta (Belacqua); Viaje con Venus, de Ánguelos Terzakis (Rey Lear); Cómo destruir ángeles, de Sergi Puertas (Cahoba); y La ruleta chechena, de Robert Lozinski (Rey Lear). Además, elimino el premio a la Mejor Novela de un Autor del Proyecto Seléucida.
Por otro lado, quede patente este año mi reconocimiento a los premiados mediante la siguiente fotografía real de Godzilla:

[Godzilla destruyendo IKEA-Badalona]
Así, el palmarés queda como sigue:
Premios Seléucidas 2008 a la Excelencia
Litteraturæ Magister por toda una vida literaria: Richard Matheson (Allendale, Nueva Jersey, 1926; fotografía cedida por su agente americana)
Mejor Autor: William T. Vollmann, por Europa Central (Mondadori)
Mejor Compendio de Cuentos: Proyectos del pasado, de Ana Blandiana (Periférica)
Mejor Editorial: Alhena
Mejor Novela en General: El hospital de la transfiguración, de Stanislaw Lem (Impedimenta)
Mejor Novela Negra: La tercera virgen, de Fred Vargas (Siruela)
Mejor Otro: El profesor en la trinchera, de José Sánchez Tortosa (La Esfera de los Libros)
Mejor Traducción: Antonio Luis Golmar, por la traducción del inglés de El pintor de Cracovia, de Joseph Bau (Ediciones B)
Mejor Volumen: Las aventuras del buen soldado Švejk, de Jaroslav Hašek (Galaxia Gutenberg)
Premios Seléucidas 2008 a la Decadencia
Cubierta Más Espantosa: Un tipo de perfil con turbante y una máscara antigás como cubierta del libro El médico del tiempo, de Ann Benson (Grijalbo)
Novela Más Impresentable: El juego del ángel, de Carlos Ruiz Zafón (Planeta)
Peor Frase Publicitaria: "Aquéllos que amen las narraciones históricas ricamente ambientadas, la exporación llevada al límite y los thrillers con componentes médicos, disfrutarán con los libros de Ann Benson", por el Boston Herald Sunday y reproducida en la contracubierta de El médico del tiempo, de Ann Benson (Grijalbo)
Entrada clasificada como: Alhena,Autores del Proyecto Seléucida,Ánguelos Terzakis,Belacqua/La otra orilla,Cahoba,Ciencia ficción/Futurista,Cuentos,Editoriales respetables,Ensayo/Biografía/Otros,Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores,Impedimenta,José Sánchez Tortosa,Juan Carlos Girauta,Literatura de aeropuerto,Negra,Periférica,Qué sucede en el mundo editorial,Recomendaciones literarias,Rey Lear,Robert Lozinski,Sergi Puertas,Siruela,Traducción/Filología
Etiquetas:
Popularidad: 21%
13 de noviembre de 2008 a las 6:36 GMT+1
seleucus
Empecemos hablando muy brevemente del biógrafo, John Symonds (1914-2006). Fue albacea y editor de Aleister Crowley, amén de periodista y escritor de literatura infantil (me gustaría echar un vistazo a su obra, porque escribir para menores y ser el editor de Crowley no casan demasiado bien). Este libro es la obra definitiva acerca de Crowley, actualizado con nuevos elementos. Una puesta al día muy bien hecha.
Por otro lado, el traductor y prologuista es Javier Martín Lalanda, profesor en la Universidad de Salamanca y especialista en la vida y la obra de Crowley, por lo que deduzco.
Veamos ahora al protagonista de la función. Edward Alexander Crowley (1875-1947) fue un ocultista que ya mencioné cuando hablé del genial Arthur Machen. Pero fue más que eso: un tarado absoluto pagado de sí mismo, como demuestra este libro absolutamente revelador que pone todas las cartas sobre la mesa. No engaña a nadie: a quien le guste, perfecto; a quien no, también.
Supongo que los ecologistas pedirían su cabeza si siguiera vivo y supieran que crucificó un sapo, pero eso son minucias. Lo que cuenta esta biografía va más allá. Personalmente me ha informado de detalles que ignoraba. Para mi sorpresa, Crowley no tenía interés alguno por el arte: ni literatura, ni pintura, ni música. Nada. Su única misión era encarnar su máxima "Haz lo que quieras", sin tapujos ni cortes, y subvertir mediante escándalos todo orden establecido. Las drogas, el alcohol y el sexo se limitarían a ponerlo a la altura de cualquier estrella del rock de los setenta, mas sería poco. Crowley, provocador nato, comió defecaciones (literalmente), fundó fue miembro de la secta Hermetic Order of the Golden Dawn (Orden Hermética del Amanecer Dorado), se consideró la reencarnación del Papa Alejandro VI y se puso sobrenombres tan pomposos como "La Gran Bestia 666", "Alastor el Destructor" y "El Vagabundo de la Desolación". Más allá de eso, hay un largo etcétera.
En suma, libro óptimo para ahondar en el personaje y en las corrientes de aquella época postvictoriana.
Entrada clasificada como: Editoriales respetables,Ensayo/Biografía/Otros,Recomendaciones literarias,Siruela
Etiquetas:
Popularidad: 31%
18 de septiembre de 2008 a las 7:28 GMT+1
seleucus
Gran pregunta. En una cena profesional, un editor y un escritor me dijeron que un estudio serio los había cifrado en 8.000. Será muy serio, pero me parece muy poco, y sin dejar de ser consciente de que la cantidad y calidad de la literatura que se lee en España es baja en relación con Alemania, Italia o Argentina. Como dice ese mismo editor, en el Reino Unido siempre te darán las gracias si regalas un libro, aunque el obsequiado no se lo vaya a leer ni en broma, mientras que en España te puedes topar con la frase "pero si yo no leo".
A lo que iba con la cifra de marras. Me parece errónea. Claro que primero deberíamos definir qué es la alta literatura. Con todo, mejor paso a los ejemplos directamente, como hacía Aristóteles. Si por "lector del alta literatura" entendemos el individuo que, teletransportado de súbito a una librería con 20€ en el bolsillo, nunca se comprará La enfermera de Brunete o El Código Da Vinci pero sí los Relatos de Kipling que ha publicado recientemente la editorial Acantilado, o los Microgramas de Robert Walser publicados a la sazón (que no a la zafón) por la editorial Siruela, estoy seguro de que el número es superior a 8.000. De hecho, una obra cumbre del siglo XX, Vida y destino de Grossman, ha vendido unos 200.000 ejemplares entre 2007 y 2008. Por supuesto, existen lectores cruzados, es decir, que tan pronto leen una cosa como otra, pero dudo que sean muchos. En suma, que mi estimación para España es del 0'1% de la población. Es decir, 46.000 lectores potenciales de alta literatura sobre un total de 46 millones de habitantes. Esa cifra potencial (no actual) me parece mucho más ajustada a la realidad demográfica y cultural del país, y más capaz de explicar que algunos títulos de calidad (pocos, desgraciadamente) se planten de súbito en los 200.000 ejemplares.
Entrada clasificada como: Acantilado,Editoriales respetables,Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores,Observaciones varias,Siruela
Etiquetas:
Popularidad: 71%
7 de julio de 2008 a las 6:20 GMT+1
seleucus
Hala, que ya está aquí el verano. Recopilo algunas de las reseñas positivas que he hecho desde la última vez, cuando apunté las recomendaciones para Sant Jordi (23 de abril, Día Mundial del Libro fuera de Cataluña).
Biografía ilustrada: El pintor de Cracovia, de Joseph Bau (Ediciones B)
Clásico de la ciencia ficción checa: La Guerra de las Salamandras, de Karel Čapek
Clásico de la novela negra: Avaricia, de Frank Norris (Belacqua)
Clásico italiano de la Segunda Guerra Mundial: El caballo rojo, de Eugenio Corti (Ciudadela)
Cuentos: Proyectos del pasado, de Ana Blandiana (Periférica)
De un clásico fenecido el año pasado: Matadero Cinco, de Kurt Vonnegut (Anagrama)
La Trilogía Polaca de Henryk Sienkiewicz: A sangre y fuego, El diluvio y Un héroe polaco (Ciudadela)
La última de Fred Vargas: La tercera virgen (Siruela)
Literatura de viajes: India, vagón 14-24, de Ignacio Carrión (Rey Lear)
Lo mejor de la literatura negra actual: La chica de California, de T. Jefferson Parker (La Factoría de Ideas)
Lovecraft ilustrado: El horror de Dunwich (Libros del Zorro Rojo)
Poesía ilustrada: Las Flores del Mal, de Baudelaire (Nórdica)
Presente y futuro inmediato de internet: El poder de las redes, de David de Ugarte (El Cobre)
Recopilación de poesía española: Paraíso cerrado (Galaxia Gutenberg)
Volumen compilatorio de Paul Valéry: Cuadernos (Galaxia Gutenberg)
Entrada clasificada como: Anagrama,Belacqua/La otra orilla,Ciencia ficción/Futurista,Ciudadela,Cuentos,Editoriales respetables,El Cobre,Ensayo/Biografía/Otros,Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores,La Factoría de Ideas,Libros del Zorro Rojo,Nórdica,Negra,Periférica,Recomendaciones literarias,Rey Lear,Siruela
Etiquetas:
Popularidad: 24%
26 de mayo de 2008 a las 6:35 GMT+1
seleucus
Esta mujer no para de exhibir un nivel de creatividad envidiable. Y la editorial Siruela no deja de acertar cada vez que le publica un libro.
Frédérique Vargas (no es su apellido real, creo) nació en París en 1957. Se licenció en Historia y Arqueología y comenzó a publicar novelas policíacas de gran calidad y éxito notable, tanto de público como de crítica (premios literarios incluidos, es de suponer que limpios). Sin ir más lejos, Siruela ha puesto en circulación Los que van a morir te saludan y Sin hogar ni lugar, entre otras.
El título original de la novela es Dans les bois éternels, es decir, En los bosques eternos. Dista mucho del título que le han impuesto en Siruela, pero a decir verdad el cambio no ha sido para mal, ya que expresa aun mejor el contenido de la obra. Y el protagonista de la misma es el comisario Adamsberg, quien ya fue el personaje principal de otra obra maestra de Vargas, Bajo los vientos de Neptuno. El asunto vuelve a ser oscuro y casi preternatural, como siempre que interviene Adamsberg en la acción: sepulturas profanadas, ciervos muertos de la manera más salvaje, personalidades disociadas y una sombra misteriosa que se desliza en la oscuridad. Todo teñido del negro más genial que Fred Vargas es capaz de imprimir, con sus diálogos chispeantes incrustados en una narración de ritmo vertiginoso, a pesar de las casi cuatrocientas páginas. Todo un ejemplo de cómo escribir largo y tendido sin aburrir al personal.
Me ha hecho gracia encontrar una referencia a la atrabilis, de la cual ya hablé a raíz de Kipling. Reproduzco las líneas de Vargas:
"–No ha muerto, pero da lo mismo. Tiene depresión. Le pasó al carnicero de Arbec y le duró dos años. No estás enfermo, pero te metes en la cama y ya no te quieres levantar. Y no eres capaz ni de decir por qué.
–Es triste –marcó Achille.
–Mi abuela lo llamaba melancolía –dijo Robert–. A veces, la cosa acababa en la laguna del pueblo."
Pues eso, que publica Siruela y traduce Anne-Hélène Suárez Girard.
Entrada clasificada como: Editoriales respetables,Negra,Recomendaciones literarias,Siruela
Etiquetas:
Popularidad: 100%
7 de enero de 2008 a las 7:13 GMT+1
seleucus
Los Reyes ya se han ido. Espero que no hayan dejado mucha pseudoliteratura por el camino, porque sería motivo suficiente para prohibirles la entrada en la UE el año que viene.
De todos modos, no es ninguna novedad que algunos de los libros más vendidos estas fiestas hayan sido los pésimos. Así que, para distraeros un poco, aprovecho para señalar los tres vínculos que he incorporado en la barra lateral:
Los libros más vendidos de la historia. J.K. Rowling arrasa con sus múltiples Harry Potter.
Las listas actualizadas de los superventas en los EE.UU. según el New York Times. Cambia cada semana.
Las listas pasadas de los superventas en los EE.UU. según el New York Times. Semana a semana desde 1970.
También he creado una categoría llamada "Editoriales respetables". En ella he puesto algunas de las que me gustan, colaboren o no conmigo: Periférica (no, por ahora), Cahoba (sí), etc. Sé que todas las editoriales meten la pata. La cuestión es que unas más que otras, y no voy a ocultar que la lista responde a mis afinidades electivas.
Tras las fiestas de Navidad y Reyes viene la caída abisal en ventas de libros, que no se recuperan hasta marzo. De todos modos, Belacqua publicará en febrero la novela El desorden, de Juan Carlos Girauta. Era la mejor opción temporalmente hablando, por motivos que ahora no vienen al caso. Así que adelante.
Entrada clasificada como: Acantilado,Alhena,Anagrama,Artemisa,Atalanta,Autores del Proyecto Seléucida,Belacqua/La otra orilla,Cahoba,Ciencia ficción/Futurista,Cuentos,Editoriales respetables,El Cobre,El Olivo Azul,Ensayo/Biografía/Otros,Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores,Impedimenta,Infantil/juvenil,Juan Carlos Girauta,La Factoría de Ideas,Literatura de aeropuerto,Minúscula,Negra,Periférica,Qué sucede en el mundo editorial,Recomendaciones literarias,Rey Lear,Siruela,Sobrenatural/Terror/Fantasía
Etiquetas:
Popularidad: 76%
31 de diciembre de 2007 a las 7:27 GMT+1
seleucus
Bien, ya es treinta y uno de diciembre, de manera que ha llegado el momento de entregar los Premios Seléucidas, encarnados momentáneamente por mi Godzilla:

Las condiciones para que yo tome en consideración un libro son:
1. La primera edición del libro tiene que haberse puesto a la venta durante el año que hoy termina, y debo haber hablado de él en el blog.
2. Dicha primera edición tiene que serlo por parte de la editorial que lo publica, es decir, no tiene que ser la primera en sentido absoluto, excepto en la categoría de Mejor Autor, quien además debe estar vivo (eso excluye a muertos vivientes como Rosa Regàs).
Quiero subrayar que ni me he guiado por amiguismo ni he invitado a ministros, como se hace en otros premios con más dinero en juego (yo no tengo un euro, lamentablemente).
Así, me he roto la cabeza para crear unas categorías que puedan perdurar tantos años como vaya a hacerlo el blog mismo, es decir, hasta que el sol se apague o yo fenezca. El resultado: un total de doce, de las cuales nueve son positivas y tres negativas. Y el fallo de la 1ª Edición de los Premios Seléucidas ha sido el siguiente:
Premios Seléucidas 2007 a la Excelencia
Mejor Autor: Antonio Priante, por El corzo herido de muerte (Cahoba)
Mejor Compendio de Cuentos: La reliquia viviente, de Iván S. Turguéniev (Atalanta)
Mejor Editorial: Periférica
Mejor Novela de un Autor del Proyecto Seléucida: Saide, de Octavio Escobar (Periférica)
Mejor Novela en General: El retorno de Filip Latinovicz, de Miroslav Krleža (Minúscula)
Mejor Novela Negra: Sin hogar ni lugar, de Fred Vargas (Siruela)
Mejor Otro: La cocina del Quijote, de Cesáreo Fernández Duro y Miguel López Castanier (Rey Lear)
Mejor Traducción: Ramón Sánchez Lizarralde, por la traducción del albanés de La hija de Agamenón & El Sucesor, de Ismaíl Kadaré (Alianza)
Mejor Volumen: Claus y Lucas, de Agota Kristof (El Aleph), título general para la trilogía compuesta por El gran cuaderno, La prueba y La tercera mentira
Actualización de septiembre de 2008: la ganadora retroactiva del premio Litteraturæ Magistra (Maestra de Literatura) 2007 es Paula Fox (Nueva York, 1923), por toda una vida dedicada a la alta literatura.
Premios Seléucidas 2007 a la Decadencia
Cubierta Más Espantosa: Una cerilla encendida como cubierta del libro Jugando con fuego, de Peter Robinson (RBA)
Novela Más Impresentable: El amante de Shangai, de Michèle Kahn (Grijalbo)
Peor Frase Publicitaria: "Una novela tan vívida que quemará los dedos incluso a los detractores de los thrillers más programáticos", por la revista People y reproducida en la cubierta de Jugando con fuego, de Peter Robinson (RBA)
Entrada clasificada como: Antonio Priante,Atalanta,Autores del Proyecto Seléucida,Cahoba,Ciencia ficción/Futurista,Cuentos,Editoriales respetables,Ensayo/Biografía/Otros,Literatura de aeropuerto,Minúscula,Negra,Octavio Escobar Giraldo,Periférica,Qué sucede en el mundo editorial,Recomendaciones literarias,Rey Lear,Siruela,Sobrenatural/Terror/Fantasía
Etiquetas:
Popularidad: 17%
1 de diciembre de 2007 a las 7:23 GMT+1
seleucus
Siruela ha editado con mucho acierto esta obra de Maria Lorenza Chiesara. No diré que sea para todos los públicos, pero desde luego es una magnífica indagación también asequible para quienes, sin dedicarse a la filosofía, pretendan conocer qué fue exactamente el escepticismo. La autora, doctora por la Universidad de Oxford (no nos dicen en qué, pero se supone que en filosofía), compendia y sintetiza las diversas corrientes del escepticismo de forma inteligible y didáctica.
Como nos ilustra Chiesara, el escepticismo antiguo tenía dos vertientes: la pirroniana y la académica. La primera provenía directamente del filósofo Pirrón de Élide, mientras que la segunda tenía su foco en Sócrates y su discípulo Platón. La corriente pirroniana desembocó en el posterior neopirronismo de Enesidemo y Sexto Empírico, mientras que la académica, de carácter más gnóstico por definición, quedó en manos de Arcesilao de Pítana, de Carnéades de Cirene y de Filón de Larisa. Y es que los principios teóricos del neoplatonismo no encajaban con los tres estadios del desarrollo espiritual escéptico: primero, la afasia o abstención del juicio por la extrema mutabilidad del mundo exterior; segundo, la consiguiente imperturbabilidad: lo que suceda al no-yo no puede afectar al yo, puesto que el abismo entre ambos es insalvable (que se lo pregunten a Fichte, si no); tercero, la insensibilidad final: el hombre debe suspender incluso las sensaciones, puesto que placer y dolor son relativos, y como tales prescindibles. Así, añado yo, queda claro que el escepticismo original no se parece absolutamente nada al que se profesa hoy día bajo el nombre de 'relativismo'.
Chiesara establece con claridad no sólo las tesis de ambos grupos sino también qué relación mantiene el escepticismo en general con otras corrientes de la época (más bien las épocas, puesto que hablamos de varios siglos), como el aristotelismo, el atomismo de Demócrito, el hedonismo de Epicuro o la filosofía eleática de Parménides y Zenón. Considerando que la traducción es buena y que Siruela edita bien, es un volumen a tener en cuenta.
Entrada clasificada como: Editoriales respetables,Ensayo/Biografía/Otros,Recomendaciones literarias,Siruela
Etiquetas:
Popularidad: 15%
13 de octubre de 2007 a las 8:33 GMT+1
seleucus
Ni es oro todo lo que reluce, ni toda la producción literaria que nos llegue de los Balcanes va a ser una obra mayor desconocida y felizmente sacada a la luz. Éste es el caso de Los inmigrados, de Lojze Kovačič, autor nacido en Basilea en 1928 y fenecido en Ljubljana en 2004. Que sea uno de los mejores autores eslovenos no es de extrañar en un país que no llega a los tres millones de habitantes.
La obra parece tener claros elementos autobiográficos. El protagonista y narrador es Alojz, un niño nacido en Suiza, como el autor, además de medio esloveno y expulsado de ese país neutral (para lo que le conviene) con toda su familia, por no tener nacionalidad helvética en tiempos cercanos al inicio de una guerra. Así, terminan todos en un tren camino de Eslovenia. El choque cultural llegará de inmediato: el chaval tiene que olvidarse del alemán y ponerse a aprender esloveno, y la madre, alemana, comienza a preguntarse si no sería mejor estar en la Alemania de Hitler en lugar de arrastrarse por el barro (literalmente) del Reino de Yugoslavia. Hasta aquí puedo leer, para no revelar nada a quien quiera profundizar en la obra.
Cabe apuntar un par de elementos formales. Primero, la obra está escrita en esloveno originalmente y contiene pasajes en alemán, traducidos al español a pie de página, cuando los protagonistas usan esa lengua. Eso hace pensar que el narrador, el niño, lo está haciendo a posteriori, años después, usando ya el esloveno como lengua íntima. En segundo lugar, el autor termina el 40% de las frases con puntos suspensivos. Dicha locura estilística intencionadamente buscada responde, a mi juicio, al objetivo de enfatizar el discurso subjetivo del protagonista infantil. No obstante, se hace pesado y repercute negativamente en la agilidad de la lectura. Algunos errores de traducción tampoco ayudan, como los giros catalanes usados por el traductor (‘girar la cabeza’ por ‘volver la cabeza’) u otras menudencias sin importancia real para quien desee acceder a una obra buena, que no maestra, de la literatura de esos lares.
Edita Siruela.
Entrada clasificada como: Editoriales respetables,Observaciones varias,Siruela
Etiquetas:
Popularidad: 21%
19 de septiembre de 2007 a las 7:01 GMT+1
seleucus
Robert Walser es uno de los más grandes escritores desequilibrados que ha dado el siglo decimonoveno y ha visto eclosionar el vigésimo. Muerto de un ataque en un sanatorio mental, la obra que dejó atrás era, entre otras cosas, un caos de pequeñas anotaciones fragmentarias que unos buenos hombres tuvieron la paciencia de desenmarañar.
En este breve volumen tenemos una muestra. El título, La habitación del poeta, es el mismo que el de uno de los fragmentos que encontraremos dentro. Era, si no me equivoco (en Walser cuesta distinguir la realidad de la fantasía, como en Star Wars), el lugar donde el propio autor vivía en el momento de escribirlo.
Otro de los valores de esta edición de Siruela es que contiene algunos poemas en el original alemán. También presenta la traducción, claro, siempre del genial Juan de Sola Llovet, uno de los mejores traductores del alemán al español que hay en... ¿el mundo?
Entrada clasificada como: Editoriales respetables,Recomendaciones literarias,Siruela
Etiquetas:
Siguiente entrada
Entrada previa