Entrada clasificada como 'Minúscula'
Tiempo aproximado de lectura: 0 min. 15 seg.
Popularidad de esta entrada: 17%
Añadir comentario 7 de Mayo de 2008
Me comunica la editora de Minúscula que el viernes 9 de mayo, a las 19:30h, se presentará la novela danesa Quien parpadea teme a la muerte, de Knud Romer, en la Sala María Zambrano del Círculo de Bellas Artes de Madrid (Alcalá 42).
Además del autor y la editora, Valeria Bergalli, asistirán Sofía Pascual (la traductora) y Mercedes Monmany (crítico literario).
Compártelo
Tiempo aproximado de lectura: 2 min. 09 seg.
Popularidad de esta entrada: 20%
Añadir comentario 19 de Marzo de 2008
Pregunta: Valeria, te premié con la foto de un reptil de tamaño desmesurado porque publicaste la obra maestra El retorno de Filip Latinovicz. No me digas que no te hizo ilusión.
Respuesta: Me hizo una ilusión tremenda. El libro se lo merece, y Miroslav Krleža es uno de los grandes autores europeos del siglo XX. Me siento orgullosa de haber publicado la primera traducción al castellano de esta obra.
P.: ¿Cuándo fundaste la editorial Minúscula? ¿Te has mantenido fiel al planteamiento original o has innovado a medida que el proyecto se desarrollaba?
R.: Los primeros títulos, Las ciudades blancas de Joseph Roth, y Verde agua de Marisa Madieri, aparecieron en el otoño del 2000. El planteamiento original no ha cambiado; los criterios que guían la selección de las obras que publico son la calidad literaria y que por sus características puedan ser incluidas en una de nuestras tres colecciones: “Paisajes narrados”, “Alexanderplatz” y “Con vuelta de hoja”. En “Paisajes narrados” acogemos narraciones, diarios, ensayos que ofrecen una perspectiva original sobre un lugar, ya sea una ciudad o región concreta o un paraje imaginario. La colección “Alexanderplatz” apuesta por traducciones de novelas y ensayos acerca del mundo germánico, en especial, aunque no sólo, del interesante período de entreguerras. “Con vuelta de hoja”, la colección más joven, incluye obras que adoptan las variadas formas del ensayo, la biografía y la autobiografía.
P.: Publicas material de primera calidad, como Lou Andreas-Salomé o Karl Kraus. ¿Responde positivamente el público español, teniendo en cuenta los bajos índices de lectura locales?
R.: Solo siento gratitud, y un sentido de la responsabilidad cada vez mayor hacia quienes leen nuestros libros. Sé de muchas personas que esperan con impaciencia la publicación de un libro nuestro. Son numerosas las que nos escriben, ya sea porque quieren saber más acerca de un autor que hemos publicado o porque desean sugerirnos un título determinado. Es muy halagador que eso ocurra y al mismo tiempo te hace ser cada vez más exigente con lo que haces: deseas que los libros estén a la altura de esas expectativas desde todos los puntos de vista. Por supuesto que sería deseable que los índices de lectura a los cuales aludes fuesen otros, y no estoy pensando exclusivamente en el futuro de los que trabajamos en el sector editorial, sino en el bien de todos.
P.: Para terminar, ¿vas a mantener la actual línea editorial o introducirás cambios?
R.: La voy a mantener. De hecho, acabo de publicar un primer original en castellano, Castilla y otras islas, de Jesús del Campo, y lo he incluido en la colección “Paisajes narrados”. Es una manera de subrayar la voluntad de continuidad, no se trata de un cambio de orientación. Hacía tiempo que quería publicar un texto inédito de un autor de aquí; creo, quizá equivocadamente, que éste es un rito de paso para un editor, porque publicar traducciones supone recibir un texto que ya ha pasado por un primer filtro, pero con un inédito trabajas sin red, como los equilibristas experimentados.
Compártelo
Tiempo aproximado de lectura: 1 min. 17 seg.
Popularidad de esta entrada: 15%
Añadir comentario 18 de Marzo de 2008
Otra buena elección de la editorial Minúscula. Alexander Lernet-Holenia nació en Viena en 1897. Abandonó Derecho para combatir en la Primera Guerra Mundial. Como poeta, sus modelos eran Rainer Maria Rilke y Hugo von Hofmannsthal, y trabó amistad con destacadísimos escritores como Leo Perutz y Stefan Zweig. Con este último incluso llegó a escribir a medias una obra de teatro, Quiproquo (1928). Más tarde publicó, entre otras obras, Yo fui Jack Mortimer (1933) y El estandarte (1934). Murió en St. Wolfgang (Austria) en 1976.
La novela que nos ocupa, brevísima y muy divertida, tiene como protagonista a Juan Moncada, oportunista donde los haya. Recién migrado a Buenos Aires desde su España natal, solicita trabajo en una empresa muy próspera dedicada al ganado vacuno. Y allí comienza todo el lío que nos acompañará hasta la última página. Parece ser que Juan es el hijo del conde de Moncada, en la catalana Osona. Y es que no deja de sorprender que Lernet-Holenia tuviese el detalle de saber por dónde cae una comarca catalana.
Con todo, lo substancial es que ya en las primeras líneas se ve que la novela tiene chispa. Los diálogos y las situaciones tienen algo de surrealista, con salidas absurdas y sorprendentes que transmiten al lector el aire de farsa casi vodevilesca que impregna el texto.
Por otro lado, Alexander Lernet-Holenia viajó mucho durante la década de los treinta. Quizás eso explique su buen conocimiento de España. Por su agudeza descriptiva, se diría que el autor es un español que escribe acerca de su patria con un excelente y muy añejo sentido del humor, y no un austriaco de porte serio nacido en el imperio centroeuropeo. Así pues, la novela es, en el fondo, un entretenido juego de espejos que refleja a la perfección el dicho de que bien está lo que bien acaba.
Compártelo
Tiempo aproximado de lectura: 1 min. 00 seg.
Popularidad de esta entrada: 100%
1 comentario 7 de Enero de 2008
Los Reyes ya se han ido. Espero que no hayan dejado mucha pseudoliteratura por el camino, porque sería motivo suficiente para prohibirles la entrada en la UE el año que viene.
De todos modos, no es ninguna novedad que algunos de los libros más vendidos estas fiestas hayan sido los pésimos. Así que, para distraeros un poco, aprovecho para señalar los tres vínculos que he incorporado en la barra lateral:
Los libros más vendidos de la historia. J.K. Rowling arrasa con sus múltiples Harry Potter.
Las listas actualizadas de los superventas en los EE.UU. según el New York Times. Cambia cada semana.
Las listas pasadas de los superventas en los EE.UU. según el New York Times. Semana a semana desde 1970.
También he creado una categoría llamada “Editoriales respetables”. En ella he puesto algunas de las que me gustan, colaboren o no conmigo: Periférica (no, por ahora), Cahoba (sí), etc. Sé que todas las editoriales meten la pata. La cuestión es que unas más que otras, y no voy a ocultar que la lista responde a mis afinidades electivas.
Tras las fiestas de Navidad y Reyes viene la caída abisal en ventas de libros, que no se recuperan hasta marzo. De todos modos, Belacqua publicará en febrero la novela El desorden, de Juan Carlos Girauta. Era la mejor opción temporalmente hablando, por motivos que ahora no vienen al caso. Así que adelante.
Compártelo
Tiempo aproximado de lectura: 1 min. 47 seg.
Popularidad de esta entrada: 99%
6 comentarios 31 de Diciembre de 2007
Bien, ya es treinta y uno de diciembre, de manera que ha llegado el momento de entregar los Premios Seléucidas, encarnados momentáneamente por mi Godzilla:

Las condiciones para que yo tome en consideración un libro son:
1. La primera edición del libro tiene que haberse puesto a la venta durante el año que hoy termina, y debo haber hablado de él en el blog.
2. Dicha primera edición tiene que serlo por parte de la editorial que lo publica, es decir, no tiene que ser la primera en sentido absoluto, excepto en la categoría de Mejor Autor, quien además debe estar vivo (eso excluye a muertos vivientes como Rosa Regàs).
Quiero subrayar que ni me he guiado por amiguismo ni he invitado a ministros, como se hace en otros premios con más dinero en juego (yo no tengo un euro, lamentablemente).
Así, me he roto la cabeza para crear unas categorías que puedan perdurar tantos años como vaya a hacerlo el blog mismo, es decir, hasta que el sol se apague o yo fenezca. El resultado: un total de doce, de las cuales nueve son positivas y tres negativas. Y el fallo de la 1ª Edición de los Premios Seléucidas ha sido el siguiente:
Mejor Autor: Antonio Priante, por El corzo herido de muerte (Cahoba)
Mejor Compendio de Cuentos: La reliquia viviente, de Iván S. Turguéniev (Atalanta)
Mejor Editorial: Periférica.
Mejor Novela de un Autor del Proyecto Seléucida: Saide, de Octavio Escobar (Periférica)
Mejor Novela en General: El retorno de Filip Latinovicz, de Miroslav Krleža (Minúscula)
Mejor Novela Negra: Sin hogar ni lugar, de Fred Vargas (Siruela)
Mejor Otro: La cocina del Quijote, de Cesáreo Fernández Duro y Miguel López Castanier (Rey Lear)
Mejor Traductor: Ramón Sánchez Lizarralde, por la traducción del albanés de La hija de Agamenón & El Sucesor, de Ismaíl Kadaré (Alianza)
Mejor Volumen: Claus y Lucas, de Agota Kristof (El Aleph), título general para la trilogía compuesta por El gran cuaderno, La prueba y La tercera mentira
Novela Más Impresentable: El amante de Shangai, de Michèle Kahn (Grijalbo)
Peor Frase Publicitaria: “Una novela tan vívida que quemará los dedos incluso a los detractores de los thrillers más programáticos”, por la revista People y reproducida en la portada de Jugando con fuego, de Peter Robinson (Editorial RBA)
Portada Más Espantosa: Una cerilla encendida como portada del libro Jugando con fuego, de Peter Robinson (RBA)
Aunque mis decisiones sean inapelables, podéis dejar los comentarios que queráis. Faltaría más.
Compártelo
Tiempo aproximado de lectura: 1 min. 12 seg.
Popularidad de esta entrada: 84%
Añadir comentario 14 de Diciembre de 2007
Se acercan Navidad y Reyes, y algunos de vosotros querréis quedar bien regalando un libro de verdad sin que os turbe la basura abyecta que puebla las librerías. Pues nada, igual que hice antes de agosto con las recomendaciones de verano, os compendio algunos de los libros que he tratado bien durante los últimos cuatro meses, poniéndolos bajo los epígrafes que me pasen por la cabeza a bote pronto:
Clásico austrohúngaro recuperado: El retorno de Filip Latinovicz, de Miroslav Krleža (Minúscula)
Clásico de invasión alienígena: Los ladrones de cuerpos, de Jack Finney (Bibliópolis)
Clásico de la ciencia ficción: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick (Edhasa, creo)
Clásico de la novela decimonónica: La obra, de Émile Zola (Mondadori)
Cuentos: Cuentos de Navidad y Reyes, de Emilia Pardo Bazán (Artemisa)
De la madre de Arthur Schopenhauer: La nieve, de Johanna Schopenhauer (Periférica)
De un autor del Proyecto Seléucida: Saide, de Octavio Escobar (Periférica)
Drama armenio: Tres manzanas cayeron del cielo, de Micheline Aharonian Marcom (El Cobre)
Infantil/juvenil: La que baila con las estrellas, de Beth Webb (Salamandra)
La obra que refundó el vampirismo: Soy leyenda, de Richard Matheson (Minotauro)
Libro ilustrado para amantes de los gatos: Mitsou, historia de un gato, de R.M. Rilke y Balthus (Artemisa)
Novela histórica de calidad: Imperium, de Robert Harris (Grijalbo)
Novela melancólica libanesa: El labrador de aguas, de Huda Barakat (Belacqua)
Novela ucrónica: El Hombre en el Castillo, de Philip K. Dick (Minotauro)
Obra de investigación: Crónicas mafiosas, de Joan Queralt (Cahoba)
Policíaca contemporánea: Hollywood Station, de Joseph Wambaugh (Belacqua)
Recetas de cocina española antigua: La cocina del Quijote, (Rey Lear)
Compártelo
Tiempo aproximado de lectura: 1 min. 04 seg.
Popularidad de esta entrada: 23%
2 comentarios 7 de Diciembre de 2007
Acierto absoluto de la editorial Minúscula, con traducción de la croata Jadranka Vrsalović-Carević (toma ya, eso es un nombre) y revisión de la catalana Alícia Ferran. A destacar que lo primero es algo inusual, ya que la traducción suele ser a la lengua nativa. Pero les ha salido bien.
Krleža es uno de esos autores desconocidos que hay que recuperar con urgencia. Cuando digo que era desconocido, quiero decir que lo era para todos (incluso para los listillos que siempre dicen “ah, sí, lo conozco”), y cuando digo “con urgencia” quiero decir que ya mismo. Mi amigo croata (sólo tengo uno, y vive en Hong Kong con pasaporte canadiense) me dijo que en Krleža descubriría a un narrador portentoso, y así ha sido. Claro que el autor nació en Zagreb en 1893, y murió en la misma ciudad en 1981, de manera que oficialmente lo trajeron al mundo como austrohúngaro y se lo llevaron como yugoslavo.
El retorno de Filip Latinovicz es una novela densa, mas de lectura agradecida. No carga, ni ella como tal ni sus trescientas cincuenta y seis páginas. El protagonista, el tal Filip-hijo-de-latino, es un pintor (artístico) que regresa a su tierra balcánica después de la Primera Guerra Mundial. Allí rememorará su pasado y verá cómo su vida da una serie de vueltas que ahora no vienen al caso.
Novela imprescindible, es una de las firmes candidatas a Mejor Novela en los Premios Seléucidas de este año, que se fallarán el treinta y uno de diciembre.
Compártelo