I Kan’t
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4 comentarios 14 de junio de 2010 a las 7:51 GMT+1 seleucus
Vuelvo a la última de Fred Vargas, Un lugar incierto (Siruela), protagonizada por el comisario Adamsberg. Otro pasaje me ha hecho gracia:
"Adamsberg iba a cenar a su casa dos o tres veces al año, bien fuera para resolver algún asunto, o para escucharlo glosar, tendido en un canapé raído que había pertenecido a Lampe, el ayuda de cámara de Emmanuel Kant. Weill le contó que, cuando Lampe se quiso casar, Kant lo echó, con su canapé, y colgó este mensaje en la pared: 'Recuerda olvidar a Lampe'. A Adamsberg lo dejó asombrado, porque él habría escrito más bien: 'Recuerda no olvidar a Lampe'." [Página 135; traducción de Anne-Hélène Suárez.]
Y digo yo: ¿por qué Emmanuel cuando se llamaba Immanuel?
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Etiquetas: Fred Vargas, Necesito sangre, Vampirismo








