Pleonasmos y procesos ad infinitum
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12 comentarios 25 de febrero de 2010 a las 7:50 GMT+1 seleucus
No sé qué pasa pero cada día pongo títulos más raros a las entradas.
A propósito de Un héroe de nuestro tiempo, de Lérmontov, comenté que el traductor había usado el verbo 'semientornar' en una frase:
"A través de sus pestañas semientornadas [...]" [Nórdica Libros y traducción de Luis Abollado Vargas; página 93.]
El problema no es que el verbo no exista sino que no significa nada. 'Entornar' ya quiere decir 'entrecerrar', de modo que el 'semi' sobra sintácticamente, por no decir que además queda fatal.
Eso me llevó a una palabra que sí existe oficialmente pero que tampoco significa nada, y que se usa de continuo. Es el substantivo 'precalentamiento' (curiosamente el DRAE no da por existente el verbo 'precalentar'), mencionado en las retransmisiones deportivas. No hace falta ser deportista o haber practicado asiduamente deporte alguno para darse cuenta de que el acto al cual nos referimos mediante ese substantivo es, en realidad, el calentamiento. Un futbolista calienta antes de saltar al campo para así evitar lesiones; lo que no hace es precalentar, dado que estaría calentando para calentar antes de jugar. Absurdo y regresivo. Si continuamos así, terminaremos diciendo que el jugador anteprecalienta, y luego que proanteprecalienta, etc. Nos remitiremos al infinito en una acción interminable de calentamiento eterno.
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