Entradas de diciembre, 2009

Fallo los Premios Seléucidas 2009

Popularidad: 11%

6 comentarios 31 de diciembre de 2009 a las 7:13 GMT+1 seleucus

Un año más, un jurado compuesto por el abajo firmante (es un decir) falla los premios literarios de este blog. Os recuerdo que tienen que ser novedades en la medida de lo posible, y el gran problema es que no caen tantas en mis manos. Además, en dos categorías el autor tiene que estar vivo: en la de Litteraturæ Magister (dado a uno de los grandes que nunca recibirá el Nobel) y en la de Mejor Autor. En el resto de casos, los escritores pueden estar esperándonos en los Campos Elíseos.

Por otro lado, el premio de este año es una foto que me costó lo suyo:

[Evidencia científica irrefutable de que los mamíferos leen, literalmente, cualquier cosa.]

Así, hecho ya el trabajo de campo, paso a dar la lista:

Litteraturæ Magister por toda una vida literaria: J.D. Salinger (Nueva York, 1919)

Mejor Autor: Christine Arnothy, por Tengo quince años y no quiero morir (Barril & Barral)

Mejor Compendio de Cuentos: Relatos de Kolimá II, de Varlam Shalámov (Minúscula)

Mejor Editorial: Galaxia Gutenberg

Mejor Novela: Los días contados, de Miklós Bánffy (Libros del Asteroide)

Mejor Otro: Nostalgia de Charlie Parker, de Robert George Reisner (Global Rhythm Press)

Mejor Traducción: Xavier Roca-Ferrer, por El viaje de Shakespeare, de Léon Daudet (Barril & Barral)

Mejor Volumen: El rival de Prometeo, de varios autores (Impedimenta)

Premios Seléucidas 2009 a la Decadencia

Cubierta Más Espantosa: El amante, de Nicole Jordan (Esencia, Grupo Planeta)

Novela Más Impresentable: La mano de Fátima, de Ildefonso Falcones (Grijalbo)

Peor Frase Publicitaria: “El más exacto rigor histórico, talento narrativo y poder de la autora como creadora de atmósferas prenderán la atención del lector para conducirlo sin pausa hasta el final. Una excelente novela”, por José Saramago en La casa de los siete pecados, de Mari Pau Domínguez (Grijalbo)

Accésit al Desastre Estético Más Lamentable: Mapa de los sonidos de Tokio, de Isabel Coixet (Tusquets)

Entrada clasificada como: Barril & Barral,Cuentos,Editoriales respetables,Ensayo/Biografía/Otros,Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores,Global Rhythm Press,Impedimenta,Libros del Asteroide,Literatura de aeropuerto,Minúscula,Qué sucede en el mundo editorial,Recomendaciones literarias

Etiquetas: , , , , , ,

¿Qué es una metáfora?

Popularidad: 4%

4 comentarios 30 de diciembre de 2009 a las 7:54 GMT+1 seleucus

Los In Flames nos lo enseñan en el Barrio Sésamo del death metal: "Metaphor".

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

You stole my pure intentions.
You are the sickness in between.
Let me in, I’ll bury the pain.

You taught me to be sad as you.
You almost made me take it all.
Let me in, I’ll bury the pain.

You bend me and you shake me.
You beg me then you break me.
Let me in, I’ll bury the pain.

You made me feel like a sinner.
You fear you’ll die alone.
Let me in, I’ll bury the pain.

The sickness that you are.
A plague that made me starve.
Do you think you can show me
How I got this far?

The sickness that you are.
A plague that made me starve.
Do you think you can show me
How I got this far?

I feel it’s taking over.
Everything falls dark.
Break me open, desperate cry.

The sickness that you are.
A plague that made me starve.
Do you think you can show me
How I come this far?

The sickness that you are.
A plague that made me starve
Do you think you can show me
How I come this far?

Entrada clasificada como: Observaciones varias

Etiquetas:

Cine navideño pata negra: Ninja Assassin

Popularidad: 4%

2 comentarios 29 de diciembre de 2009 a las 7:34 GMT+1 seleucus

Da gusto ver que cierto cine de acción mantiene la tradición de estructurarse alrededor de un guión que podría haber escrito mi sobrina de 3 años. Ninja Assassin cumple las espectativas sin defraudar: acción inverosímil, diálogos imposibles y tal cantidad de sangre que uno se pregunta cómo no se descalabró nadie resbalando durante el rodaje. Lo único negativo es que las chicas sólo estén moderadamente buenas.

El planteamiento ya tiene su cosa: protagonista coreano cachas, guapo y atormentado que pasa por... ¿japonés? (o eso me pareció), acompañado de una policía negra de no sé qué departamento de la Europol o algo así, sito en Berlín (aquí los dos; él debería rodar anuncios de galletas Príncipe donde ella haría, justamente, de galleta). A él lo crió un tarado que arranca el corazón a la gente, pero que oficialmente y por lo que a Hacienda se refiere trabaja como profesor-gurú de un arte marcial chunguísimo en una escuela secretérrima localizada en lo alto de una montaña que está en algún lugar de Asia. Los guionistas (parece mentira pero han hecho falta dos cerebros para pergeñar esto) no se molestan en decir dónde porque Asia es un continente especialmente pequeño. Todos tranquilos.

Sin embargo, él renuncia a ese clan de ninjas porque, en el fondo, es muy buena persona y no quiere asesinar por encargo. Y como casi se lo cargan por traicionar a la "familia" en una escena memorable en el tejado de un rascacielos, de noche y mientras llueve a cántaros (todo muy original), jura venganza, especialmente contra dos sujetos: el profesor-gurú que recoge a huérfanos para entrenarlos y convertirlos en ninjas capaces de desaparecer a voluntad, y uno de sus antiguos compañeros, el que ejecutó a la única chica que había en el grupo de ninjas, incauta que intentó abandonar la escuela porque, no sabiendo nada de la liberación femenina, prefería jugar con la casita de la Señorita Pepis antes que destripar a desconocidos. A destacar que ella estaba tan loca por el protagonista que lo habría acompañado hasta el fin del mundo para montar un todo a cien, de no ser porque la mentada escuela ya estaba en el fin del mundo. Eso es un guión y lo demás son memeces.

Me guardo el final, un delirio que raya el desequilibrio mental, por si alguien decide pagar por verla. Tan solo añadiré que el mejor tuneado que he visto en mi vida es el del coche de la policía buenorra, que circula a toda mecha con las estrellas ninja clavadas por doquier. Se ve que la munición milenaria ninja no es perforante ni tiene núcleo de uranio empobrecido.

Dicho esto, servidor confiesa que incluso en filmes como éste uno puede ver detalles de altura que, precisamente por eso, están fuera de lugar en tales productos. Por ejemplo, el golpeteo rítmico de una plancha metálica contra el asfalto con cada vehículo que le pasa por encima, sonido que trae a la memoria del héroe el latido del corazón de su amiga ejecutada. Aquí me acordé de ese detallazo técnico que es la elipsis usada en Thai-Dragon (AKA Tom Yum Goong), cuando el macho y la hembra elefantes desaparecen en el bosque bajo la mirada del niño e, inmediatamente, aparece por el mismo sitio una cría de elefante que se pone a jugar con quien fuera el chavalín, que ya ha crecido para transformarse en Toni Jaa. ¿Para qué vas a liberar al p*to Willy cuando tienes un elefante en casa?

Entrada clasificada como: Observaciones varias

Etiquetas: ,

Kresley Cole se declara vampira y anuncia su boda con un licántropo

Popularidad: 6%

2 comentarios 28 de diciembre de 2009 a las 7:36 GMT+1 seleucus

Kresley Cole, la reina de la novela romántica paranormal, ha revelado que la fuente de inspiración para escribir sus novelas de amor entre vampiros y licántropos es su propia vida personal.

"Ya es hora de que los vampiros salgamos del ataúd, igual que los gays salen del armario. Viene a ser lo mismo, ¿no?", manifestó en la rueda de prensa.

Con estas sorprendentes declaraciones, las lectoras de la "vampira jamona" (como se la llama en algunos blogs de descerebrados) ven satisfecha la pregunta principal que tanto las había atormentado: ¿Cómo era posible una imaginación tan vívida y realista a la hora de narrar los devaneos à trois de vampiros, licántropos y valquirias?

"No es fácil ser vampira y llevar una vida alternativa en un mundo dominado por el capitalismo y los neocon", dijo para luego añadir: "Mi prometido es un licántropo del Partido Republicano; es decir, un neolicón. Pero no fuma. Creo que el amor rompe muchas barreras. Incluso mis amigas valquirias están de acuerdo conmigo en que es hora de dar un paso adelante tanto en el matrimonio como en la lucha contra el cambio climático. Es innegable que los no-muertos calentamos menos porque estamos muy fríos", adujo sin que nadie le hubiera preguntado nada.

Antes de dar por finalizado el encuentro con los periodistas, agradeció el apoyo recibido por su editor anglosajón, así como los buenos deseos manifestados desde la editorial del Grupo Planeta que la publica en España, convenientemente llamada Esencia.

Entrada clasificada como: Observaciones varias,Qué sucede en el mundo editorial

Etiquetas: , , , , ,

Pues si es San Esteban…

Popularidad: 3%

Añadir comentario 26 de diciembre de 2009 a las 10:42 GMT+1 seleucus

...hay que poner un vídeo de Steven Tyler y Aerosmith. Elijo "Chiquita", un tema que nadie conoce porque pertenece a la época más oscura: 1979 y el álbum Night in the Ruts. No se ve la sección de viento en el vídeo, por lo que es playback chungo. Además, el solista de la época era Jimmy Crespo, no Joe Perry. De ese disco, como del Rock in a Hard Place, nunca se toca nada en directo. ¡Vergüenza!

Esta pelicula requiere Flash Player 8 o superior

Ooooh, on the beach in Cartagena
She, salty baby with the name
Oh, Chiquita
No, no, Chiquita

She, takes me walkin' in de sunshine
She, she'll be lovin' 'til de moon shine

Love Chiquita
Oh no, Chiquita

She, got the poppy eyed desire
Tease, 'til the boys put out your fire

Love Chiquita
Oh, no Chiquita

Oh, no, no, now don't you wake me up, I'm dreamin'
No, no, no, if you shake me I'll be screamin'

Love Chiquita
Oh, no Chiquita

Entrada clasificada como: Observaciones varias

Etiquetas:

Feliz Navidad de parte de C.S. Lewis

Popularidad: 4%

4 comentarios 25 de diciembre de 2009 a las 6:02 GMT+1 seleucus

Portaos bien. A menos que os toquen mucho las narices, claro:

"Hay muchas cosas por las cuales no valdría la pena que me molestara si sólo fuera a vivir setenta años, pero por las cuales valdría más que me molestara muy seriamente si tuviera que vivir para siempre. Quizá mi mal temperamento o mis celos estén empeorando gradualmente, tan gradualmente que el incremento no sea demasiado evidente en setenta años. Pero podría ser un infierno absoluto en un millón de años. De hecho, si el cristianismo es cierto, 'Infierno' es precisamente el término técnico correcto para lo que sería. Y la inmortalidad comporta otra diferencia que, de paso, tiene cierta conexión con la diferencia entre totalitarismo y democracia. Si los individuos viven sólo setenta años, entonces un Estado, o una nación, o una civilización, que pueden durar mil años, son mucho más importantes que un individuo." [Mere Christianity, HarperCollins (Londres, 2001), páginas 74-75; traducción mía.]

Entrada clasificada como: Observaciones varias

Etiquetas: ,

“The Chosen Pessimist”, A Sense of Purpose, In Flames

Popularidad: 3%

3 comentarios 24 de diciembre de 2009 a las 18:51 GMT+1 seleucus

Los villancicos siempre me han parecido muy kitsch. Prefiero las cantatas de Bach para la ocasión. O una canción que expresa mi recurrente estado de ánimo cada Navidad:

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Tell me which side I'm on,
Approaching constant failure...
Tell me which side I'm on,
Who's friend or foe?
Approaching constant failure...

Between love and hate,
Which path to follow?
How can I keep balance in this race?
Come faith, I'm dying... slowly.

In many ways I'm the burden that divides us from the light.
In many ways you're the halo that keeps my spirit alive.
Temptation, if you could rive a part.
In me you evoke the dark.
Now free me and watch me heal.

Tell me which side I'm on,
Approaching constant failure..

Between love and hate,
Which path to follow?
How can I keep balance in this race?
Come faith, I'm dying...

Bemused by trials and tribulations in force of my life,
Fly from here,
But as The Chosen Pessimist I...
I... I... carve my name in stone,
I... I... carve my name in stone.

[Bemused by trials and tribulations in force of my life,]
How can I keep balance in this race?
[Fly from here,]
[But as The Chosen Pessimist...]
Come faith, I'm dying.

Entrada clasificada como: Observaciones varias

Etiquetas: ,

Manuel Delgado reseña Viaje con Venus, de Ánguelos Terzakis

Popularidad: 5%

Añadir comentario 23 de diciembre de 2009 a las 7:59 GMT+1 seleucus

Manuel Delgado ha reseñado en su blog la novela Viaje con Venus, la única de Ánguelos Terzakis disponible en lengua española. Publica Rey Lear y traduce un servidor.

Entrada clasificada como: Autores del Proyecto Seléucida,Ánguelos Terzakis,Editoriales respetables,Recomendaciones literarias,Rey Lear

Etiquetas:

El IVA y los libros electrónicos

Popularidad: 4%

2 comentarios 22 de diciembre de 2009 a las 7:04 GMT+1 seleucus

Parece que se hace algo bien a medias y se rebaja el IVA de los contenidos digitales (e-book), pero lamentablemente no de los soportes físicos (e-reader o e-book device). Leído en Alt1040.

Entrada clasificada como: Qué sucede en el mundo editorial

Etiquetas:

Dedicado a Pere Ribera, fundador de la escuela AULA

Popularidad: 23%

23 comentarios 21 de diciembre de 2009 a las 7:41 GMT+1 seleucus

La semana pasada feneció Pere Ribera, pedagogo catalán y fundador de la escuela AULA, donde se formó un íntimo amigo mío. Dicho amigo le ha dedicado un pequeña memoria de despedida que me ha parecido adecuado publicar. Entre otras cosas, refleja lo que he dicho varias veces: un sistema educativo que no se base en el esfuerzo personal de los alumnos conlleva el hundimiento de un país. Ahí va:

El señor Ribera ha muerto

Acabo de saberlo.

Todavía no sé dónde me llevará esto que ahora empiezo a escribir y, de entrada, manifiesto que no tengo ningún deseo de continencia. Sólo lo advierto desde el principio.

Hoy dedico esta entrada a hablar de Pere Ribera, la persona que fundó y dirigió AULA, la escuela que mis padres escogieron para mí cuando, con seis años de edad, llegué a Barcelona y donde pasé trece años fundamentales de mi vida.

He dudado mucho antes de escribir el párrafo siguiente. Pero, dado que unos pocos de mis antiguos compañeros de escuela e, incluso, algún profesor son conocedores de ello, me parece de justicia hacerlo para no resultar hipócrita.

Yo formo parte de aquella legión de personas con quienes el señor Ribera cometió alguna injusticia flagrante y a quienes dispensó un trato innecesariamente desconsiderado en algún momento. Aunque, cuando fue necesario, se lo hice saber personalmente. También diré que no tengo la vocación de sentirme víctima. De nada ni de nadie. Tan sólo quería poner de manifiesto el hecho de que mi relación con el señor Ribera, que en algún momento nos pareció que se podría prolongar mucho más allá de los años de mi estancia en la escuela, se truncó a mediados de los noventa, alrededor de la celebración del 25º aniversario de la fundación de ésta. Y aquí empiezo.

Bien, ya está dicho. Punto y aparte.

A lo largo de mi vida, ha habido muchos momentos en que he podido comprobar el valor de lo que aprendí en AULA personalmente de la mano del señor Ribera. Ahora me viene a la cabeza uno especialmente impresionante: mi primer día en la Universidad. Era a principios de octubre de 1983 y me disponía, junto con otros doscientos estudiantes más, a recibir mi primera clase en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Barcelona. Estaba en primera fila, hacia un lado, con buena vista de la pizarra. Estaba ilusionado porque la impartía el catedrático de la asignatura, de quien había oído hablar y al cual había tenido ocasión de conocer personalmente unos años antes. Él acababa de entrar en clase y yo, como había hecho durante los últimos casi diez años, me puse en pie... Sentí un extraño silencio a mis espaldas. "Pero ¿qué haces, tío?", escuché. Me volví y vi que era el único que me había levantado. Me senté enseguida, turbado. Pero el alboroto, lejos de cesar, creció en intensidad "¡Burro, burro!", bramaba un energúmeno desde el fondo del aula, como si estuviera en un campo de fútbol. En medio de un jaleo ensordecedor, tres tipos que no volví a ver nunca más coreaban "Priii-mo, priii-mo, priii-mo...". El profesor esperó pacientemente a que acabara el jaleo para empezar a hablar. Dio su clase y, al terminar, me agradeció el gesto.

El señor Ribera nos enseñó a respetar a los maestros y profesores porque era una manera de respetar la enseñanza, de reconocer a aquéllos que nos transmitirían conocimiento, pero también de respetarnos a nosotros mismos. Teníamos que levantarnos cuando el profesor entraba en clase y sentarnos sólo cuando nos lo indicara. A partir de cuarto de EGB, teníamos que tratarlo de “usted”. Madame Claude. Mademoiselle Jacqueline. Madame Simó. Señora Roca. Señora Barandalla. Señor Salvo. Señor Abad. Señora Valls. Señora García. Señor Valls. Miss Mulderrig. Señor Bofarull. Miss Armstrong. Señor Martí. Señora Calpena. Señor Bech. Señor Cairó. Señor Paraira. Señor Caballé. Madame Rubió. Mister O'Connor. Señor Sarsanedas. Señora Farré. Señor Ribera. (¡Miles, millones de gracias a todos! Y a tantos otros que dieron y dan clases antes y después de que yo pasara por la escuela).

La exigencia fue siempre la referencia pedagógica del señor Ribera. La suya, era la exigencia de aquél que, antes que nada, es exigente consigo mismo. Su extrema autoexigencia era la fuente de su extrema exigencia para con los demás: la exigencia en cuanto a los contenidos y al nivel académico, al rigor de los maestros y a una idea muy dura de la disciplina. Pero, sobre todo, otra exigencia, mucho más personal, mucho más íntima. Una exigencia con la que te interpelaba, una exigencia con que te retaba y hacía que te preguntaras a ti mismo qué era realmente hacer las cosas bien y cómo podías mejorar.

La disciplina, tanto física como mental, era esencial para formar personas en el ejercicio de la propia libertad, de la propia responsabilidad, del propio sentido crítico.

El señor Ribera fue pionero de una enseñanza moderna, adecuada a las circunstancias que vendrían, a un mundo complejo e interrelacionado, una enseñanza que aún no ha sido alcanzada por la gran mayoría de escuelas de Cataluña, ni en cuanto al nivel de exigencia respecto a los contenidos y al nivel académico, ni en cuanto al nivel de corrección con que eran aprendidos y utilizados los cuatro idiomas que se aprendían y se empleaban. El resultado es que los alumnos que acaban todos los cursos de la escuela salen con un catalán, un español, un inglés y un francés casi perfectos.

Aunque se impartía la asignatura de religión (cristiana), era una escuela profundamente laica. De ese laicismo que fomenta el conocimiento, que sólo genera respeto por todas las creencias y que, por tanto, forma ciudadanos aptos para vivir en sociedades complejas y plurales pero que, al mismo tiempo, no renuncian al conocimiento profundo de todo aquello que las ha hecho como son.

AULA fue mi escuela. Y llevo como un honor los trece años que estudié en ella. Me formé en ella, pero, también, y quiero subrayarlo muy especialmente, fue la puerta de entrada a Cataluña, a España y a Europa de aquel niño chileno que yo era cuando, a la edad de seis años, llegué a Barcelona, a tiempo para empezar el curso. Gracias a lo que aprendí en ella,  escribo con competencia tanto en español, mi lengua materna, como en catalán, la lengua que hablaba desde pequeño con mi padre y mis abuelos paternos. Gracias a lo que aprendí en ella, pude realizar estancias prolongadas en países de habla inglesa y francesa sin tener ningún problema de adaptación ni a las respectivas lenguas ni –lo que es más importante– a las respectivas culturas.

Hay mucha gente que cree y dice que AULA que es una escuela elitista y cara. Se equivocan. No lo es, ni mucho menos. AULA es una escuela exigente de la que las personas salen con una excelente formación (sin cometer faltas de ortografía, sin ir más lejos), con un espíritu altamente constructivo y con un elevado sentido crítico, aunque sin "okupar" ni reventar nada. En cuanto al precio, cabe decir que AULA no es, ni mucho menos, de las más escuelas privadas más caras y que la plaza por alumno cuesta menos que en una escuela pública, con la diferencia que AULA sólo cobra a los padres que quieren llevar a sus hijos y no a todos los padres de Cataluña. Ah, y a la hora del patio, jugar al fútbol estaba prohibido porque –decía el señor Ribera– "espero algo más de vosotros".

Él había fundado AULA y percibía la escuela como su proyecto personal. Tanto es así que, a sus más de 90 años, aún vivía totalmente pendiente de la actualidad de la escuela. No sé, con exactitud, cuantos años tenía, pero una vez me comentó que había luchado en la Guerra Civil como integrante de la "quinta del biberón".

Suele pasar que los sucesores de una figura excepcional, con una personalidad muy marcada, encuentran un listón muy alto y difícil de alcanzar.  Cuando las exigencias de la edad le hicieron abandonar progresivamente del control del día a día de una maquinaria que, con el tiempo, se había vuelto muy compleja, su voluntad de permanecer informado de la actualidad de la escuela y –¿por qué no decirlo?– de continuar influyendo en ella no permitió generar el espacio que un nuevo director habría requerido y ello desembocó en una sucesión de directores que, en mi opinión, hizo perder nervio y tensión en la escuela.

Sospecho que éste es, precisamente, el proceso por el que ha pasado la escuela en los últimos años. Y tengo, también, toda la impresión de que ha ido penetrando en ella un "nuevo espíritu", algo que se expresa en un tono más distendido, de mayor “bondad”, más "amoroso con los niños"; se ha perdido nervio y tensión en nombre de un supuesto buen ambiente de trabajo que ignoro si llega a ser "buen rollo". Hay quien lo ve como una necesaria humanización de la escuela, pero yo pienso que, en la práctica, es degradar el magnífico legado del señor Ribera.

Resulta innegable que el señor Ribera fue una de aquellas personas que, pese a las imperfecciones y los errores cometidos (le habría dado mucha rabia tener que admitir alguno), toman la iniciativa de mejorar significativamente, por pequeño que sea, el ámbito al cual se dedican. Y él lo consiguió. Sencillamente, dejó el mundo mejor que como lo había encontrado. Y eso no se puede decir de muchas personas.

Señor Ribera, muchas gracias. Descanse en paz.

Domènec Orriols

Barcelona, 17 de diciembre de 2009

Entrada clasificada como: Observaciones varias

Etiquetas:

Entrada previa


Proyecto Seleucida en Flickr

In the Sustainable Singapore exhibition A view from Marina Barrage Singapore from the dam Marina Bay Sands Model of Singapore Mechanical model of the dam The entrance to the Sustainable Singapore exhibition The City from the top of the Marina Barrage building The Marina Reservoir 

Mi Twitter

Buscar

Calendario

diciembre 2009
L M X J V S D
« nov   ene »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

Funciona con

 
website counter