Vuelta de Madrid
Popularidad: 4%
Añadir comentario 30 de noviembre de 2009 a las 7:59 GMT+1 seleucus
Bueno, todo en orden en la medida de lo posible. Pocas fotos. Me voy al aeropuerto.
Entrada clasificada como: Observaciones varias
Etiquetas:
Popularidad: 4%
Añadir comentario 30 de noviembre de 2009 a las 7:59 GMT+1 seleucus
Bueno, todo en orden en la medida de lo posible. Pocas fotos. Me voy al aeropuerto.
Entrada clasificada como: Observaciones varias
Etiquetas:
Popularidad: 4%
6 comentarios 27 de noviembre de 2009 a las 8:16 GMT+1 seleucus
Ahora sólo por placer. Y el Barça-Madrid de pasado mañana que me pillará allí. No sé ni cómo se me ocurre.
Entrada clasificada como: Observaciones varias
Etiquetas:
Popularidad: 5%
2 comentarios 26 de noviembre de 2009 a las 7:54 GMT+1 seleucus
Hablando acerca de no sé qué con un amigo, se me adelantó en lo que le iba a confesar: si el prólogo de un libro es largo, lo leo al final. Es decir, lo tomo como epílogo. Prefiero entrar a todo trapo, extraer mis conclusiones y confrontar a la postre con lo que el prologuista haya aseverado.
De ahí que me hiciera gracia encontrar estas palabras de Lérmontov en el prólogo a su propia novela Un héroe de nuestro tiempo:
"El prólogo es, a un tiempo, lo primero y lo último de todo libro. Tiende a explicar el objetivo de la obra, o bien a justificarla y a responder a la crítica. Pero el propósito moral y las diatribas periodísticas suelen tener sin cuidado a los lectores. De ahí que no lean los prólogos." [Página 27, traducción de Luis Abollado Vargas]
El texto continúa con una brillantez destacable, pero quien quiera más, ya sabe qué debe hacer. Editorial Nórdica y 16,5€.
Entrada clasificada como: Editoriales respetables,Nórdica,Observaciones varias,Traducción/Filología
Etiquetas: Clásicos que lo flipas, Lérmontov
Popularidad: 7%
4 comentarios 25 de noviembre de 2009 a las 8:21 GMT+1 seleucus
El moldavo Robert Lozinski (nacido en la URSS en 1970), Doctor en Filología Hispánica, profesor de lengua española en Bucarest y autor de la novela negra La ruleta chechena (Rey Lear), culmina mi entrada de ayer con una reflexión acerca de la relación entre Mijaíl Lérmontov y el Cáucaso:
El Cáucaso era el ambiente ideal para abordar temas románticos: una guerra (o sea, aventura), una causa por la cual luchar y un paisaje de escarpadas montañas, negros barrancos y nevadas cimas que hacen soñar a uno. O puede ser el lugar ideal para morir románticamente, con un duelo que debe desarrollarse necesariamente al borde de un precipicio. De esta manera, el destino del perdedor queda sellado.
Lérmontov, el autor de Un héroe de nuestro tiempo, libro concebido durante su estancia como militar en el Cáucaso, era consciente de la precariedad de la condición humana, tomándose a sí mismo como prototipo. Honrado, no pretendía engañar al público con una pluma fría, falta de vida, sino que jugaba siempre con las pistolas cargadas.
Al principio parecía que los astros le eran favorables: familia medianamente acomodada, que lo rodeó desde niño de valores culturales muy sólidos, y una supuesta ascendencia inglesa (Lermount). Pero era un muchacho un poco feo y físicamente frágil, pareciendo un junco a punto de romperse. No debía ser así un hombre en la marcial sociedad rusa de la época. Tuvo que soportar las burlas de sus compañeros y comerse los bollos con serrín que le preparaban a escondidas las chicas, una especie de "vete a hacer puñetas" (con perdón) pero a lo ruso. Ese rechazo femenino lo marcó profundamente. De tantas decepciones acumuladas nacería más tarde Pechorin, el cínico, el maltratador de corazones femeninos, el que se burla de la estupidez y flaqueza masculinas, el que es capaz de aguantar con sangre fría el desenlace de un duelo. Es el protagonista de Un héroe de nuestro tiempo, personaje antológico y muy criticado en la época ya que se veía en él al propio Lérmontov. ¿Egocentrismo?
Lérmontov se vio obligado a aclararlo en un prefacio a la segunda edición, donde, con muchos rodeos lingüísticos, expresó su hastío más profundo.
Como persona, Lérmontov nunca maduró lo suficiente para superar los antiguos fracasos y desengaños. Solía ponerse artificialmente insoportable cada vez que participaba en algún baile de sociedad, dirigiendo flechas envenenadas y comentarios maliciosos desde el rincón donde se recluía. Pero no era un bellaco cualquiera, sino más bien un chiquillo malvado que jugaba a ponerse pesado. Por desgracia, uno de estos jueguitos acabaría costándole la vida. En el duelo, Lérmontov disparó al aire mientras que Martynov, el rival ultrajado, le dio en el pecho. Tenía 26 años.
Hay algo de Lérmontov en mi novela La ruleta chechena. Por ejemplo, el detalle de la caída de la carta en el juego (que da título al libro) similar a la ruleta rusa, plasmado por aquél en el capítulo "El Fatalista". Allí, Vúlich, un oficial serbio, coge al azar una pistola y se la dispara a la cabeza sin saber si está cargada o no.
–Cosas del destino –admite Pechorin, que es único que observa en la frente del serbio el singular sello que le ha estampado de antemano la Señora Muerte.
–Si no ha sido ahora va a ser más tarde, acaso esta noche –sentencia con cinismo.
Como si quisiera decirle que con algo así no hay que jugar. El presagio se cumple, Vúlich acaba sableado por un cosaco juerguista. La muerte, por tanto, no siempre es un espectáculo sublime.
El libro de Lérmontov ofrece además espléndidas descripciones de paisajes, nos presenta costumbres y tradiciones de la zona, y nos describe armas blancas y de fuego que se usaban en esa época.
Otra obra que nos ayuda a conocer el Cáucaso de la primera mitad del siglo XIX es El viaje a Arzrum de Alexandr Pushkin. En el conjunto de su creación literaria no es una obra muy importante, un motivo más para agradecer el esfuerzo de haberla traducido y publicado en español.
Entrada clasificada como: Autores del Proyecto Seléucida,Editoriales respetables,Nórdica,Recomendaciones literarias,Robert Lozinski
Etiquetas: Cáucaso, Clásicos que lo flipas, Lérmontov, Pushkin, Realismo, Robert Lozinski, Romanticismo
Popularidad: 7%
3 comentarios 24 de noviembre de 2009 a las 7:07 GMT+1 seleucus
Único volumen que Nórdica ha publicado de Lérmontov (1814-1841), ese genio narrativo y poético muerto en un duelo. Como Pushkin, aunque más joven: contaba tan sólo 26 años cuando la palmó.
La acción se desarrolla en el Cáucaso, tema recurrente en la literatura rusa y que aún colea bajo forma de una interminable guerra de guerrillas en Chechenia, por más que no aparezca en televisión. El protagonista es Pechorin, joven oficial ruso y alter ego de Lérmontov, y la estructura narrativa es una auténtica virguería literaria magníficamente analizada en el prólogo de Vladimir Nabokov, quien nos regala esta perla:
"Lérmontov era especialmente inepto para la descripción de mujeres." [Página 22]
Normal que el autor de Lolita suelte algo así.
En otro orden de cosas, como me chirriaba un poco la información de la contracubierta del libro, donde se afirma que Un héroe de nuestro tiempo es un "título fundamental para entender el paso del Romanticismo al Realismo en la literatura rusa", consulté a una amiga rusa, filóloga, y su respuesta fue que el entrecomillado es cierto siempre que ese paso no signifique que el propio Lérmontov era realista. Según me ha confirmado, Lérmontov es el Lord Byron ruso, de modo que ni en poesía ni en narrativa se lo considera realista en su país. En ese sentido, digo yo que más bien será el último romántico de peso, dado que ni Goncharov (algo mayor que él) ni Turguéniev (algo menor) formaron parte del romanticismo ruso. Y a Gógol nunca lo he visto como romántico aunque aparezca como tal en algunas listas.
La traducción es la de Luis Abollado Vargas publicada en una primera edición de Planeta en 1990. Hay una frase rara que me ha llamado la atención precisamente porque la traducción es muy buena, en general. Dice lo siguiente:
"A través de sus pestañas semientornadas [...]" [Página 93]
Uno no sabe ruso y desconoce el original. Sin embargo, la acción es entornar, no semientornar, y lo que se entorna son los párpados, no las pestañas.
Entrada clasificada como: Editoriales respetables,Nórdica,Recomendaciones literarias
Etiquetas: Cáucaso, Clásicos que lo flipas, Lérmontov, Nabokov, Realismo, Romanticismo
Popularidad: 6%
3 comentarios 23 de noviembre de 2009 a las 8:09 GMT+1 seleucus
Léon Daudet (1867-1942) fue un personaje de mucho cuidado. Combinó su carácter exacerbadamente nacionalista y sus posiciones petainistas con una magnífica vocación literaria, algo que no me extraña porque en la vida hay de todo y más (Cortázar lloró, y no de alegría, cuando se pelaron al Che Guevara, sin ir más lejos). Escribió varias novelas, pero hasta la fecha no se había publicado ninguna en lengua española. La editorial Barril & Barral se ha avanzado, y menos mal.
El viaje de Shakespeare es una magnífica invención aprovechando los vacíos que tenemos en la biografía del dramaturgo inglés. Daudet coloca a Shakespeare a bordo de un barco con destino al continente, y a partir de ahí la imaginación echa a volar. Visitará, entre otros lugares, el Sacro Imperio Romano Germánico, donde se defenderá en alemán a pesar de que parece seguro que no tenía ni idea. Una de tantas licencias creativas de Daudet, quien llega a introducir personajes que no fueron sus contemporáneos. Mas tanto da porque la novela es maravillosa, y la traducción de Xavier Roca-Ferrer, ejemplar.
Entrada clasificada como: Barril & Barral,Editoriales respetables,Recomendaciones literarias
Etiquetas: Cortázar, Léon Daudet, Shakespeare
Popularidad: 5%
1 comentario 20 de noviembre de 2009 a las 7:09 GMT+1 seleucus
Nos informan en Banda ancha de que las editoriales no se están poniendo las pilas (nunca mejor dicho) con los libros electrónicos. Cierto en parte porque los problemas serios están en otro lado: no me sirve comprar un soporte cerrado como el Kindle de Amazon porque me fuerza a leer sólo lo que compre en Amazon misma. Como si Sony te vendiera un DVD donde sólo pudieras poner las películas que ellos produzcan. Mala idea.
Entrada clasificada como: Observaciones varias,Qué sucede en el mundo editorial
Etiquetas: Libro digital, Lo saben Mendoza y Floro
Popularidad: 7%
28 comentarios 19 de noviembre de 2009 a las 7:34 GMT+1 seleucus
Sergi Puertas me ha enviado el vínculo. Lo que hay que oír. Ahí va:
Entrada clasificada como: Observaciones varias
Etiquetas: Kafka, Lo saben Mendoza y Floro
Popularidad: 5%
4 comentarios 18 de noviembre de 2009 a las 8:27 GMT+1 seleucus
Me daba cierta pereza, pero después de hablarlo con el responsable informático del blog, hemos decidido usar etiquetas además de categorías. La nube está en la parte superior de la barra lateral. Vista a la derecha... exacto, justo ahí. El tamaño de una etiqueta no guarda relación con su popularidad objetiva entre los lectores sino con el número de veces que la uso (cosas de la programación, no es que lo quiera así), y las que se muestran, sean las que sean, están limitadas a unas 45 para que la nube no crezca desmesuradamente.
Y acerca del etiquetaje, una entrada muy ilustrativa en el blog de Vicente Navarro.
Entrada clasificada como: Observaciones varias
Etiquetas:
Popularidad: 5%
Añadir comentario 17 de noviembre de 2009 a las 8:37 GMT+1 seleucus
Y durará dos días. Aquí el vínculo para más información.
Entrada clasificada como: Qué sucede en el mundo editorial
Etiquetas: Ferias del Libro, Libro digital