Avaricia, de Frank Norris
Tiempo aproximado de lectura: 1 min. 12 seg.
Popularidad de esta entrada: 12%
5 de Mayo de 2008
Avaricia es uno de los primeros clásicos de la literatura negra, así como un libro bien extraño. Pero vayamos por partes.
Frank Norris (1870-1902) escribió la novela en 1899. Tres años después moriría de una peritonitis, a los treinta y dos, dejando mujer e hijo. A pesar de irse tan joven, ya nos legó una obra de tal calado que la estrella austríaca de cine Erich von Stroheim (1885-1957) no pudo reprimir su entusiasmo y se lanzó a dirigir una adaptación muda en 1924, de la cual hablaré mañana. La tituló Avaricia (Greed, en inglés), separándose con mucha fortuna del título original de la novela, McTeague, el apellido del protagonista.
Es indudable que la novela funciona mucho mejor con el título cambiado. Para empezar, porque tiene varios protagonistas, sin llegar a ser coral, y McTeague es el principal sólo por los pelos. Y si se analiza bien el texto, el personaje que le da título en realidad no es más que un McGuffin, ya que los protagonistas reales son cinco mil dólares que vuelven locos a todos los secundarios, debido al común denominador que todos poseen: una avaricia desmesurada que los conducirá a la sangre y a la degradación moral más absoluta, rompiendo familias y amistad y culminando la acción en un final tan inesperado como magistral.
No es una novela negra en un sentido actual, con detectives o policías, sino una rareza de altos vuelos. En parte precisamente por eso es una de las piedras fundacionales del género. La edición de Belacqua es magnífica, como es habitual en ellos, y está prologada por Horacio Vázquez-Rial, el genial escritor argentino cuya novela El camino del Norte ya traté.
Entrada clasificada como: Negra, Recomendaciones literarias, Editoriales respetables, Belacqua


Deja un comentario
Código HTML permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>
Haz un trackback de esta entrada | Suscríbete a los comentarios mediante sindicación RSS