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14 de abril de 2008 a las 9:19 GMT+1
seleucus
Veo en Otro blog más que los varones elegantes ya pueden ir por el mundo con gemelos USB para la camisa. Mega-fashion para una reunión ejecutiva en Singapur. Te quedas con el personal, sin escrúpulos.
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14 de abril de 2008 a las 6:24 GMT+1
seleucus
La editorial AKAL, en su colección de Clásicos Latinos Medievales y Renacentistas (no hablamos de números uno en ventas, como lamentablemente es de imaginar), nos brinda de la mano de Fremiot Hernández González, Doctor en Filosofía y Letras y Catedrático de Filología Latina en la Universidad de La Laguna, la traducción directa del latín al español de la Navegación de San Brendán.
El libro, anónimo, sí que fue un superventas durante la Edad Media, por decirlo así. Y no es de extrañar. Es extraordinariamente divertido, impulsa la imaginación y recuerda vivamente las aventuras de Ulises en la Odisea al regresar a su casa, vagando por el mar a merced de potencias superiores a él.
A mi juicio, no es descartable que, a pesar de tener cierta base histórica, esta pequeña narración sea en parte una cristalización cristiana de la inmortal obra homérica. Por fortuna para el lector, el presente volumen se lee más rápido no sólo por su grosor mínimo sino porque no es sintácticamente tan farragoso como el poema del griego ciego.
Con todo, ¿quién era San Brendán? Parece ser que este santo irlandés nació en el siglo V en el condado de Kerry, y murió en el siglo VI. Poco más se sabe, salvo que sus viajes por mar se maximizaron y devinieron leyenda, plasmada en esta obra a todas luces exagerada: junto con otros diecisiete monjes, parte en barco en busca del Paraíso, y no sólo vive diversas aventuras en extrañas islas sino que, al final, encuentra el Paraíso mismo. Tres monjes se quedan por el camino, y los que regresan a la patria se sienten embargados por la misma felicidad que el de Ítaca al pisar de nuevo la Hélade, o que el marinero al superar las desventuras con que S.T. Coleridge lo puso a prueba en su Balada del viejo marinero.
Para terminar diré que, como la magnífica edición que es, el volumen contiene una introducción perfecta, con apartado bibliográfico incluido. Un acierto editorial absoluto que tenía medio olvidado en mi biblioteca, y que me ha venido a la mente mientras leía Los niños del agua, novela donde se menciona a Brendán bajo otra forma de su nombre, Brandan.
Entrada clasificada como: Sobrenatural/Terror/Fantasía
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