El Ministerio del Dolor, de Dubravka Ugrešić
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8 de Abril de 2008 a las 6:02 GMT+1 seleucus
Novela inesperadamente magistral cuya responsable es la croata Dubravka Ugrešić (Zagreb, 1949). Licenciada en lo que aquí sería Filología Rusa (por lo que veo), se exilió de la recién nacida Croacia en 1993 por motivos políticos. No los conozco con exactitud, pero tras leer la novela vislumbro que no odiaba a los serbios con la fuerza que imagino que se le requería desde algún ámbito oficial. Según mi amigo croata residente en Hong Kong, se la considera una traidora a la patria.
La novela se desarrolla mayormente en Holanda, donde reside, y parece claro que contiene elementos autobiográficos. La protagonista es una profesora croata de lengua serbo-croata en particular y literatura ex-yugoslava en general, cuyos alumnos universitarios son refugiados de la antigua Yugoslavia. La tensión y la introspección están servidas, así como una situación casi final tan inesperada como desagradable.
La obra no sólo es apabullante en general sino que contiene momentos brillantísimos. Por ejemplo:
"Yugoslavia era un país terrible. En él, todos mentían, igual que mienten hoy. Sólo que ahora una mentira se ha dividido en cinco partes."
Las cinco partes a las cuales se refiere son Croacia, Eslovenia, Serbia (con Montenegro y Kosovo, claro), Bosnia-Herzegovina y la FYROM (Former Yugoslav Republic Of Macedonia) o Skopia, mal llamada 'Macedonia' (la única Macedonia que hay es griega) y cuya lengua oficial es un dialecto búlgaro también escrito en cirílico. Recuérdese además que 'Skopia' es una palabra griega, como también 'Kosovo': Κοτσυφοπέδιον, es decir, 'campo de mirlos'.
Novela para todo el mundo, pero especialmente para los interesados en los Balcanes, sus lenguas y su literatura. Publica Anagrama.
Entrada clasificada como: Anagrama, Editoriales respetables, Recomendaciones literarias


15 comentarios Deja un comentario
1.
Robert | 8 de Abril de 2008 a las 8:15 GMT+1
Con todo el respeto, pero decir que "todos mentían" es exagerar un poco. Hay también sordomudos, ninos pequenos e incluso, !ay!, por muy extrano que parezca, gente que no miente.
2.
seleucus | 8 de Abril de 2008 a las 8:20 GMT+1
No lo dudo. He elegido la frase por su carga estética, más que nada.
3.
mutawakil bin al farsi | 8 de Abril de 2008 a las 8:21 GMT+1
Hombre macho que se te ve el plumero filoheleno... ¿Cómo que la única macedonia es griega? Yo tengo una coleguita búlgara que dice exactamente lo mismo...pro no hablar de la macedonia de frutas... no he podido contenerme...
4.
seleucus | 8 de Abril de 2008 a las 8:23 GMT+1
Pero tío, recuérdale a tu amiga que la capital de su país tiene nombre griego: Sofía. La historia es la que es, y los eslavos no la van a cambiar.
5.
Robert | 8 de Abril de 2008 a las 8:38 GMT+1
Me refería a la autora de la frase.
6.
mutawakil bin al farsi | 8 de Abril de 2008 a las 9:26 GMT+1
Si señor, la historia es la que es...y aunque a mucha gente se le olvide, el presente es el presente. Que lo tengan en cuenta no sólo los griegos sino todos los que hacen política y presentan reivindicaciones sobre la base de hipotéticos "derechos históricos"...
7.
seleucus | 8 de Abril de 2008 a las 9:32 GMT+1
A ver, los griegos no pretenden anexionarse la FYROM. Lo que dicen es que no se llame "Macedonia" en la ONU, ni que digan que Alejandro Magno hablaba su lengua, que es búlgaro. Eso es surrealista.
8.
mutawakil bin al farsi | 8 de Abril de 2008 a las 10:02 GMT+1
Los griegos, fieles a su historia, siguen dedicados alas discusiones bizantinas. ¿Qué más dará cómo se llame Macedonia? No es más que eso, un nombre. Ghana se llama Ghana pese a que el histórico reino de Ghana estaba en tierras de lo que hoy es Mali. Y el Mali histórico estaba a caballo sobre Senegal y Mauritania. La Mauritania romana era el Marruecos de hoy, etc etc Los nombres de los estados no son más que eso, nombres, y los políticos los adoptan en base a consideraciones de "marketing político", y tampoco hay que darles más valor del que tienen.
Por otro lado, ningún búlgaro en su sano juicio dirá que Alejandro era búlgaro, al hamdyu lillah. Pero una cosa está clara: por muy griegos que sean los nombres de Skopje o Sofía, la cuestión se reduce a una anécdota etimológica. También tiene nombre griego Ampurias, y ya ves tú...
9.
seleucus | 8 de Abril de 2008 a las 11:08 GMT+1
Exacto, Empúries en catalán, de "Empórion" (como Armani). ¿Nunca te he dicho que quiero que Cataluña se separe de España y se anexione Grecia? La capital catalano-helénica estaría en Barcelona. Es mi plan secreto...
10.
mutawakil bin al farsi | 8 de Abril de 2008 a las 11:40 GMT+1
Dios, que plan tan maligno... Mi plan para cuando mi partido el PANCUTRAPUTE se haga con el poder es conceder la independencia a Cataluña para luego anexionarla de nuevo, fundando una nueva ciudad en el solar de lo que antes fue Barcelona. La nueva ciudad se llamaría nueva Madrid, o mejor aún, Butragueñopolis, y donde hoy se alza el Nou Camp erigiré una estatua ecuestre de Luis Figo, ja ja ja ja (carcajada de supervillano)
11.
Kasulibes | 8 de Abril de 2008 a las 16:05 GMT+1
Este libro me lo compraré para leerlo en verano, seguramente. Está anotado desde que lo comentaste en Twitter.
12.
Pilar | 20 de Mayo de 2008 a las 11:55 GMT+1
Hola! Yo lo he leído hace unos meses, me pareció muy interesante, pero el final me dejó un poco descolocada..¿alguna interpretación???
saludos
13.
seleucus | 20 de Mayo de 2008 a las 12:07 GMT+1
Mi interpretacion es que, dado que el libro tiene elementos autobiograficos, la autora no sabia como terminar la historia. Por eso la hilacion se deshace hacia el final. El esquema no responde a la nocion aristotelica de presentacion-nudo-desenlace.
Sigo sin usar mi ordenador. No puedo poner acentos.
14.
Pilar | 20 de Mayo de 2008 a las 12:29 GMT+1
Jajaja...vale, buena respuesta... Espero que el final no fuera autobiográfico, la verdad...
Aún así, no me disgustó (el final, digo)
Saludos
15.
Proyecto Seléucida &raqu… | 14 de Junio de 2008 a las 15:32 GMT+1
[...] una exiliada croata: El Ministerio del Dolor, de Dubravka Ugrešić [...]
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