Monografía: Arthur Machen
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4 de Abril de 2008 a las 6:29 GMT+1 seleucus
Arthur Llewellyn Jones nació el 3 de marzo de 1863 en la provincia de Gwent, en el sur de Gales. Más concretamente, en Caerleon-on-Usk (léase /Kérleon on Isk/, o sea, Caerleon de Usk, como Marina di Carrara en Italia o Vilassar de Mar en Cataluña), ciudad que fue la antigua Isca Silurum romana. Su padre, John Edward Jones (‘Machen’ era el apellido de la madre; léase /méken/), era el pastor anglicano de la pequeña iglesia de Llandewi. Los descubrimientos arqueológicos que se produjeron en la zona, de los cuales el joven Arthur estuvo al corriente, actualizaron las potencias imaginativas del chaval, quien ya adulto creó uno de los corpus de literatura fantástica más importantes de la historia (véase la Machen Society).

[Arthur Machen de joven]
Machen fue un declarado antimaterialista, siempre firme defensor de un mundo espiritual. Qué mundo fuera ése ya es un asunto más oscuro. Fusionó con el cristianismo el paganismo romano y la mitología celta propia de los galeses. Se acercó a la rama católica del anglicanismo, pero no demasiado. Sus conocimientos de latín y teología le permitieron exponer, con tantas intermitencias como brillantez, sus ideas acerca del Mundo, Dios y el Hombre, al mismo tiempo que su galés natal le ayudó a reflejar en lengua inglesa las características íntimas de aquellas tierras. Se dice que la obra de Machen, como la de Platón (a quien llegó a imitar intencionadamente), pretende ser la exposición bajo forma narrativa de cierta teología. Si aceptamos esta versión, sus cuentos son la muestra exotérica de una doctrina.
Siguiendo este camino, Machen creía que el mundo que se nos presenta a los sentidos es la cortina, el velo de un mundo oculto al cual sólo acceden algunos, como tan bien quedó reflejado en su cuento N. Toda la mitología popular galesa sería, así, una trivialización de cuestiones terriblemente lejanas en el tiempo, tan reales como abominables, tornadas narración casi infantil para ocultar un horror pretérito. En este sentido, el mundo de Machen trata en buena parte de las hadas (a las cuales llamaba “The White People”, título de uno de sus cuentos), seres que en realidad serían maléficos y aberrantes. Es necesario recordar que, a la sazón (finales del siglo XIX), otro de los grandes narradores, Sir Arthur Conan Doyle, hizo un ridículo público apoteósico al defender la existencia de las hadas e intentar demostrarlo mediante unas fotografías que él no sabía que estaban trucadas.
En 1894 publicó el celebérrimo cuento The Great God Pan, donde alcanzó unas cotas de turbación y desasosiego que llevaron al público, morboso y ávido por historias de ese tipo, a agotar con rapidez la primera edición.

[Dibujo del genial Aubrey Beardsley, representando a un fauno que adoctrina a una joven imprudente. De algo así puede venir la inspiración de Guillermo del Toro para su sobrevalorada El Laberinto del Fauno]
Viviendo solo en Londres desde muy joven, su repulsión por el materialismo y la depresión que le acarreó la muerte de su esposa lo llevaron a poner un pie en The Hermetic Order of the Golden Dawn (La Orden Hermética del Amanecer Dorado), sociedad secreta británica a la cual pertenecía fundada por el satanista Aleister Crowley y de la que formaban parte algunos intelectuales y escritores, como por ejemplo el irlandés que sería Premio Nobel de Literatura W.B. Yeats. No obstante, Machen siempre fue un espíritu libre y descartó involucrarse más a fondo con ellos. Los abandonó, parece ser que proyectando la fundación de una especie de nueva rama celta del cristianismo, y continuó residiendo en la capital, llevando a cabo, como siempre, diversos trabajos por motivos puramente crematísticos: fue periodista, tutor, corrector de imprenta e incluso actor de teatro.

[Portada y lomo de una edición antigua del turbador compendio de cuentos The House of Souls]
Machen consiguió en vida cierta fama, debido sobre todo a un suceso curioso acaecido durante la Primera Gran Guerra. En agosto de 1914 los británicos salieron mal parados de la Batalla de Mons, y Machen escribió Los Arqueros (The Bowmen), cuento también conocido como Los Ángeles de Mons (The Angels of Mons). En él describe cómo los arqueros de Enrique V de Inglaterra, vencedores en la Batalla de Agincourt el 25 de octubre de 1415 (durante la Guerra de los Cien Años, 1338-1453) sobre las tropas del conde Carlos de Albret, aparecieron fantasmalmente en las trincheras para apoyar a las devastadas tropas británicas. La leyenda se extendió con celeridad, ayudada por rumores de que la hija de un capellán había dicho que todo era cierto, y que algunos incluso habían visto a los arqueros de ultratumba. Por más que Machen dijera que todo era ficticio, muchos siguieron creyéndoselo y le mandaron cartas pidiéndole información acerca de tan maravillosos hechos, así como madres le preguntaron angustiadas si sus hijos desaparecidos en el frente podrían seguir vivos. El asunto tardó en apagarse, y dio como fruto algunos libros de personajes de la época divagando acerca de la cuestión.
[Una portada de The Angels of Mons]
Arthur Machen se casó dos veces, y vio morir a sus dos mujeres (la primera de cáncer, hecho que marcó su carácter ya de por sí melancólico). Tuvo un hijo y una hija, ambos de la segunda esposa. La historia lo sepultó bajo el peso de su maestro, E.A Poe (1809-1849), y de su discípulo, H.P. Lovecraft (1890-1937), ambos estadounidenses. Murió olvidado en Amersham, Buckinghamshire, el 30 de marzo de 1947. La historia de la literatura lo ha marginado injustamente, pues a él se deben novelas de primer orden como The Terror o The Hill of Dreams (La Colina de los Sueños). Mas, por encima de todo, su obra maestra, una de las novelas más alucinantes jamás escritas: Los Tres Impostores.

[Portada de una edición antigua de Los Tres Impostores. Obsérvense los tres sujetos que golpean al caído en el suelo, y el extraño ente que flota sobre la casa]
Entrada clasificada como: Monografías, Recomendaciones literarias, Sobrenatural/Terror/Fantasía


12 comentarios Deja un comentario
1.
incrédula | 4 de Abril de 2008 a las 8:40 GMT+1
Fascinante. Resucitaremos a Machen este fin de semana.
2.
D. Blas de Lezo | 4 de Abril de 2008 a las 10:15 GMT+1
Excelente artículo.
3.
seleucus | 4 de Abril de 2008 a las 11:06 GMT+1
Incrédula, ¡conoces a Machen! Sólo he conocido en mi vida a una persona que lo hubiera leído, un colega de universidad.
Gracias, Blas de Lezo.
4.
incrédula | 4 de Abril de 2008 a las 11:57 GMT+1
No, no lo conozco. Ni tampoco soy tu colega de la universidad obviamente. La frase es al hilo de tus palabras "La historia lo sepultó bajo el peso de su maestro...". Tras leer tu exposición no me queda otra opción que leer alguna de las obras de Machen.
5.
Manuel Delgado | 4 de Abril de 2008 a las 17:07 GMT+1
Muy buen artículo. Gracias por presentarnos a este caballero. Este finde, toca ir a Barnes & Noble a abastecerse de él.
6.
rojobilbao | 4 de Abril de 2008 a las 17:51 GMT+1
Nada he leído de Machen, pero la primera vez que oí hablar de él fue en Todas las almas de Marías. Quizá apareciese también en Negra espalda del tiempo, no estoy seguro.
"(...) aquel raro escritor de estilo refinado y sutiles horrores que, en una encuesta hecha a cincuenta literatos británicos, durante nuestra Guerra Civil, fue el único que -quizá para desdecirse de sus afinidades con el terror más puro- hizo públicas sus preferencias por el bando de Franco (...)"
Pag 110 de la ed. de bolsillo de 1998.
Quizá por aquel año leyese (las obras completas de Borges me las regalaron en Reyes de ese año y a Marías lo leí por primera vez en este libro por Noviembre) también la reseña de Borges dedicada a Machen en sus Textos cautivos, donde dice:
"(...) El concepto del pecado es fundamental en los libros de Machen. El pecado (para él) es menos una transgresión voluntaria de las leyes divinas que un estado abominable del alma. (...)"
Bueno, pues me haré finalmente con algo de Machen, veo que alianza tiene varias cosas...
Para Borges, La casa de las almas (1906) es tal vez su obra "más admirable". Y añado yo, que descreo de las coincidencias, que tiene tela que La casa de las almas y Todas las almas (aunque Marías haga referencia al college All Souls) coincidan en mi comentario...
7.
seleucus | 4 de Abril de 2008 a las 18:29 GMT+1
Sí, Alianza, Siruela y Valdemar. En inglés de segunda mano por la Amazon está tirado de precio. Cómo os ha picado la curiosidad...
La noción de pecado en Machen es muy particular. Lo consideraba un "milagro infernal", una copia invertida del milagro celestial. Para él no era un pecado la avaricia, por ejemplo, a menos que dicha avaricia fuera para ocupar el puesto de Dios en la cima de la Creación. Es decir, en su sistema teológico, el pecado lo es con mayúsculas.
8.
Manuel Delgado | 5 de Abril de 2008 a las 0:30 GMT+1
Pecado con mayúsculas. Qué bien suena. Si siempre lo he dicho yo: si vas a pecar, peca bien. Ir al Infierno por tonterías es poco eficiente.
9.
albert | 6 de Abril de 2008 a las 10:22 GMT+1
Gracias, soy de los que no conocían a Machen y después de leerte no creo que tarde en adquirir Los Tres Impostores. Lástima que mi pésimo nivel de inglés me obligue a echar mano de traducciones, ¿cuáles me recomiendas?
PD: Una matización, según la wikipedia, Aleister Crowley no fue fundador de la Hermetic Order of the Golden Dawn, sino uno de sus miembros más destacados.
http://en.wikipedia.org/wiki/Hermetic_Order_of_the_Golden_Dawn
10.
seleucus | 6 de Abril de 2008 a las 10:40 GMT+1
Ah, pues me he colado. Pensaba que la había fundado él.
Los Tres Impostores está en Alianza. Supongo que no la han descatalogado. Yo tenía esa edición de bolsillo, la de toda la vida, como las de Lovecraft. Ese papel que se pone amarillo y hace que los alérgicos no podamos volver a acercarnos al libro...
11.
paolo | 20 de Junio de 2008 a las 0:47 GMT+1
Buena monografia.
He leido varias obras de Machen, creo que llegue a conocerlo gracias a los escritos de lovecraft que lo mencionaba en sus cuentos. De sus obras las mas interesantes que de el lei son: el gran dios pan, vinum sabbati, y gente blanca, las demas las encuentro muy epicas de tiempos anteriores al pensamiento estilo folk que alcanzo. No deja de ser un gran autor, por ello le conservo un espacio en mi biblioteca, aunque no tan grande como poe o lovecraft.....(pero almenos es mucho mejor que el pelmazo de sthepen king, muy comercial y poco corazon en sus escritos).
12.
seleucus | 20 de Junio de 2008 a las 0:52 GMT+1
Stephen King es un erudito, e imagino que un gran profesor por más que ahora se haya quedado ciego (no creo que siga enseñando). En todo caso, es una marca: firma textos que no escribe, y sigue vendiendo. Supongo que se reúne con sus negros en sesiones de brainstorming, salta una chispa, tiran del hilo, desarrollan en grupo una idea y la escriben mientras él da el beneplácito. Luego pone su sello y a correr, que son dos días.
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