Acerca de La Profecía del Laurel, de Jesús Ávila Granados
Popularidad: 14%
8 de Febrero de 2008 a las 6:53 GMT+1 seleucus
Este libro espantoso se publicó en 2005. Vendió a saco, como era de esperar, especialmente entre aficionados a las novelas históricas ambientadas en la Edad Media y con cátaros de protagonistas. Ninguna sorpresa. Y lo que viene ahora tampoco sorprenderá a los que sepan cómo funciona el mundo editorial.
El libro estaba tan rematadamente mal escrito que el corrector tuvo que rehacerlo de cabo a rabo (perdón), literalmente. No sé si el autor está al corriente, pero debería caérsele la cara de vergüenza. Por lo que se refiere al pobre corrector que se comió el manuscrito (digital) de seiscientas páginas, tuvo el detalle de decirle al editor que el libro era tan malo que carecía de ilación interna: entre otras cosas, aparecían y desaparecían personajes de modo caótico. La respuesta del editor fue: “A menos que salgan Margaret Thatcher o un dinosaurio, el libro se queda como está”. La reproduzco entre comillas porque una frase así no se olvida. Y lo habéis adivinado: Editorial Planeta.
Sigo, que me siento inspirado por la ignominia literaria. No os voy a contar quién me los ha hecho llegar, pero tengo en mis manos los comentarios que se hicieron en un foro de internet dedicado a este libro. Me entristece saber que tantas personas viven en un mundo paralelo absolutamente ajeno a la realidad, y que son capaces de leerse un ladrillo como éste y felicitar a su autor. Algunas frases:
“Saludos al foro. Si os gusta el tema cataro, os sugiero que leais “La profecía del Laurel”. Es extraordinario.” [Así, sin acentos]
“Impresionante, sin palabras, cargado de historia!!!!” [hala, hasta el paladar]
“[…] Si tenéis curiosidad por la doctrina cátara […], no os perdáis ésta [sic] novela de absoluto rigor histórico, en el que [¿“el que”? ¡‘Novela’ es femenino!] el personaje principal es Guihlém Bèlibaste [sic].”
Y así, páginas que no reproduciré. Pero sí un parágrafo al azar del libro. Por ejemplo, en la página 153:
"Las caras de nuestros amigos reflejaban la tensión del momento. Era posible que, en aquel mismo instante, la suerte de nuestras vidas estuviese echada. A cada segundo que pasábamos allí aumentaba el riesgo de ser detenidos y encerrados: nuestro destino pendía de un hilo."
Madre mía, un mono frente a un teclado, con los ojos vendados y hasta arriba de anfetaminas, escribiría al azar un parágrafo más elevado que ése, literariamente hablando. Parece mentira que se pueda escribir tan rematadamente mal.
Como he dicho, es muy triste que se engañe de tal forma a esa pobre gente. Claro que, en un mercado abierto, cada uno compra lo que quiere. O sea que allá ellos. Yo seguiré recomendando literatura de verdad en este blog.
Entrada clasificada como: Literatura de aeropuerto
Etiquetas:










11 comentarios Deja un comentario
1.
David | 8 de Febrero de 2008 a las 9:56 GMT+2
En una charla de hace un par de meses sobre libro y tecnologías, Francisco Rico explicaba cómo en algunos países de la órbita soviética había leyes sumarísimas para ajusticiar al responsable de la publicación de según qué libros, y que comentaba (a modo de guasa, se entiende) que deberíamos importar buenas costumbres como ésas. ¿Para cuándo un terrorismo filantrópico que se dedique a destripar esta clase de tochos semihistóricos en almacén o librería?
2.
mutawakil bian al farsi | 8 de Febrero de 2008 a las 11:05 GMT+2
Dios, los cátaros (o albigenses), junto con los Templarios la mayor fuente de onanismo mental literario de los últimos años...como les ponen a los secuaces de Dan Brown e Iker Jiménez... ¿Qué coño pensará la gente que eran los cátaros? ¿Por qué esta fijación? ¿Por qué no con otra herejía? No sé, los arrianos, los priscilianistas, los valdenses... el mismo Savonarola... pues no, los cátaros. Si Ménendez Pelayo levantará la cabeza... Recomiendo a quien no la haya leído su Historia de los heterodoxos españoles, un ladrillo, pero un ladrillo monumental.
3.
Blas de Lezo | 8 de Febrero de 2008 a las 11:33 GMT+2
Estimado Seleucus y lectores de tu blog:
Aparte de lo "exprimido" que está el tema de los cátaros, templarios,...., compartiendo los dos anteriores comentarios, a mí lo que me llama la atención es la táctica espuria de las editoriales para vender baja calidad editorial.
Ésos de los foros tendrán una relación con la editorial (pagados, miembros de la misma,....) es un buen ejemplo de marketing viral, pero desde el lado oscuro.
4.
Barbarian | 8 de Febrero de 2008 a las 11:34 GMT+2
“-¿En qué consiste la Vestidura de Luz?
-Así llamado por los cátaros al perfeccionamiento interior del individuo, considerada la mayor preocupación del catarismo como corriente religiosa y filosófica, puesto que constituye la vía de traslación y ascenso hacia el Espíritu. La Vestidura de la Luz es el cambio del negro al azul que, en las túnicas, se produce tras la celebración de la ceremonia de iniciación; el azul constituye el color de la demostración de la experiencia como “perfecto”. –Manifestó aquel documentado y anciano amigo.”
La primera de las perlas. Hay muchas otras textuales e inverosímiles.
5.
Barbarian | 8 de Febrero de 2008 a las 11:36 GMT+2
Lean y pásmense:
“Un temor infrahumano, propiciado por un ruido que venía de arriba, hizo me cubriese nuevamente con el capuchón y aproximarme lo más posible a Philippe, y de inmediato encontré esa paz interior plena que transmitía el perfecto. A pesar de que luego me apercibí que se trataba de un enorme búho que, en el extremo del alero, había cazado un roedor, pero de lo que sí no había duda era que, a causa del pánico, mi corazón estuvo a punto de salirme por la boca.”
6.
Barbarian | 8 de Febrero de 2008 a las 11:42 GMT+2
Como nuestra intención no es provocar ninguna embolia, vamos a finiquitar el asunto con dos últimas perlas, acrisoladas e inmarcesibles. Recuerden: esta basura la publicó Planeta sin mayor problema, y los comentarios de los foreros (tan enfermos como algunos editores) demuestran que la ignorancia no es sólo atrevida, sino también tóxica. Es la prosa que anuncia el fin de los tiempos.
“De pronto, a media noche, percibí ruidos extraños procedentes del exterior de las murallas, intentando averiguar qué ocurría, saliendo al pasillo y luego subir, con la mayor precaución y celeridad a las almenas; no tardando en averiguar la causa.”
7.
Shackleton | 8 de Febrero de 2008 a las 12:36 GMT+2
Pongo más, ya que tengo acceso al libro:
“Aquellas explicaciones me fueron enriqueciendo en los conocimientos.”
“Aquella información era el revulsivo que necesitaba para decidirme en el paso que iba a dar, el paso que cambiaría el sentido de mi vida. –Pensé.”
“-Yves se sobrecogió al oír el preocupante contenido de la misiva; la situación, no cabía la menor duda, era verdaderamente preocupante. –Comenté para mis adentros.”
8.
seleucus | 8 de Febrero de 2008 a las 12:42 GMT+2
¡¡Jajajajajajajajajaja!! Bueno, parad que se me fundirá el lóbulo occipital.
9.
Alexiei | 8 de Febrero de 2008 a las 19:44 GMT+2
Madre del amor hermoso. Si no llega a ser por las citas de los amables comentadores no hubiera pensado que la cosa llegara a tanto.
10.
rojobilbao | 8 de Febrero de 2008 a las 21:42 GMT+2
Yo seguiré recomendando literatura de verdad en este blog.
O literatura de mentira, lo que tu quieras, que esta clase de libros no llegan sino a basura de verdad.
11.
ELI | 28 de Marzo de 2008 a las 13:16 GMT+2
CADA UNO DE NOSOTROS ES LIBRE DE LEER LO QUE ELIJA ,LA CRITICA ES SIEMPRE LIMITADORA NO HACER CRECER EN ABSOLUTO ,LO MISMO EL JUICIO CONSTANTE ,EL MISTERIO DE LA VIDA MUY POCOS LO CONOCEN EN PORFUNDIDAD SIN EMBARGO LO VEMOS EN CADA INSTANTE DE LA CREACION EN CADA ATOMO A CIRTICAR MENOS A DEJAR LA MENTE LIBRE CON IMAGINACION QUE HACE CRECER EN EL ESPIRITU ESA PARTE QUE NADIE LA CORROMPE
Deja un comentario
Código HTML permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Haz un trackback de esta entrada | Suscríbete a los comentarios mediante sindicación RSS