Acerca de El hombre eterno, de G.K. Chesterton
Popularidad: 19%
16 comentarios 24 de diciembre de 2007 a las 7:06 GMT+1 seleucus
A estas alturas, uno no sabe qué decir de Chesterton. Acaso que ha sido faro en momentos de oscuridad, como C.S. Lewis y J.R.R. Tolkien. Con todo, vale la pena recordar brevemente su vida. Nació en Londres en 1874 y practicó activamente el ateísmo hasta que entró casualmente en una iglesia católica del Reino Unido, en 1922. Entonces se convirtió, en parte por motivos que en este blog no vienen al caso. Murió en 1936.
El presente volumen, todo un éxito de la editorial Cristiandad (quinta edición en tres años), contiene una novedad: un prólogo de Juan Manuel de Prada, converso como Chesterton. Cabe decir que el nombre de la editorial, al margen de la fe de cada uno, es un tanto pomposo.
El hombre eterno fue la respuesta filosófica de Chesterton a una obra del prolífico H.G. Wells, Esbozo de la historia, pues Wells no se limitó a escribir magníficas novelas sino que se metió en otros berenjenales de tipo extraliterario. Así, a pesar de que a ambas obras se les nota el paso del tiempo, a mi juicio dicho fenómeno lo sufre más claramente la de Wells. De todos modos, mi recomendación es de perfil bajo: no pongo el libro en la sección de "Recomendaciones literarias" por los pelos.
Entrada clasificada como: Ensayo/Biografía/Otros
Etiquetas: C.S. Lewis, Chesterton, H.G. Wells, Tolkien








