Soy leyenda, de Richard Matheson
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23 de Noviembre de 2007 a las 7:33 GMT+1 seleucus
Richard Matheson (New Jersey, 1926) es el genio que escribió, entre otras cosas, El hombre menguante, llevada al cine bajo el título de El increíble hombre menguante (como si fuera una atracción de feria, el pobre…), película que marcó mi infancia y mi salud mental, especialmente la escena en que el protagonista, ya diminuto, se enfrenta a una araña con un alfiler. Y por si fuera poco, Matheson también es el responsable de la otra novela de vampiros. Porque se puede decir que existen sólo dos: una es Drácula, de Bram Stoker; la otra es ésta, I Am Legend.
Hasta qué punto Matheson refundó el género vampírico lo expondré mañana. Hoy voy a centrarme en la novela que atesora uno de los mejores inicios de la historia de la literatura.
Soy leyenda se publicó en 1954 y el impacto fue decisivo. El autor y la obra se convirtieron en eso mismo, leyendas. El argumento: Robert Neville es el último ser humano de la Tierra. Una epidemia de vampirismo (el vampirismo se plantea científicamente, y de aquí sale Blade) se ha llevado por delante a toda la población mundial. O hablando con más precisión: los supervivientes son vampiros, entes que actúan casi como animales, sin uso de razón más allá de una limitada capacidad para hablar y recordar aquello que fueron a la sazón.
Neville vive de día, haciendo lo que puede para no enloquecer, y se guarece en su casa fortificada de noche, cuando ellos campan a sus anchas. Su propio vecino y colega, con quien iba al trabajo cada día, se limita a vagar con nocturnidad alrededor de su casa, chillando la mítica frase “Get out, Neville!” (”¡Sal, Neville!”) de manera tan escalofriante como repetitiva.
Pero la otra tarea de Neville, más allá de buscar comida, es matar vampiros. Los mata de día, mientras duermen. En un mundo al revés, donde el normal deviene el monstruo, Neville se convierte en el hombre del saco, aquél que rompe el sueño diurno de los no-muertos para llevárselos consigo. El monstruo que acecha bajo la cama es un humano. Diría Nietzsche que se han invertido todos los valores. Neville se limita a decir: Soy leyenda.
Entrada clasificada como: Ciencia ficción/Futurista, Literatura y cine, Recomendaciones literarias, Sobrenatural/Terror/Fantasía


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