Acerca de La ladrona de libros, de Markus Zusak
Popularidad: 23%
30 de octubre de 2007 a las 7:47 GMT+1 seleucus
Otro patinazo cualitativo de la editorial Lumen, prescindiendo de que el libro se esté vendiendo mucho, cosa que no sorprende dado el presente estado de exigencia literaria de los españoles.
Markus Zusak, joven promesa de las letras australianas según dicen (pues lo llevan claro), ha pergeñado este palazo de tendencias intelectualoides que, además, deviene interminable en virtud del número de páginas: 531. Para que os hagáis una idea, la editora nos hace el favor de comunicarnos su opinión no ya en la contracubierta de rigor del libro (provocadora de vergüenza ajena hasta límites godzilleicos) sino en la solapa posterior, donde le hace al lector que controló el manuscrito para la editorial el pésimo favor de reproducir sus palabras. Entre otras cosas que prefiero olvidar para sobrevivir, dice que su colaborador externo puso por escrito que La ladrona de libros “es el libro ideal para esa inmensa minoría de lectores que aún son capaces de emocionarse cuando tienen entre manos una buena historia muy bien contada”. Hala, pues eso. Sin escrúpulos.
El argumento, ya puestos, es el siguiente: Liesel es una niña alemana que se dedica a robar libros en medio de la dictadura nazi y la Segunda Guerra Mundial. El país se hunde mas ella, impertérrita, sigue con lo suyo. Al final, sobrevive, detallazo teniendo en cuenta que la narradora de la historia es la Muerte, con mayúsculas. Tal cual.
En descargo de Zusak sólo se puede decir que su prosa no es un horror. Su problema es que se esfuerza por hacerse el interesante, y eso no funciona así. No se puede hacer lo que hace, interrumpir cada dos por tres la narración introduciendo parágrafos aislados y en negrita a modo de pensamiento fragmentario para espíritus elevados. Si haces un experimento, hazlo bien. Y si no, quédate con lo clásico, que nunca falla.
Entrada clasificada como: Literatura de aeropuerto
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8 comentarios Deja un comentario
1.
mary | 28 de marzo de 2008 a las 2:30 GMT+2
no lo lei todavia
2.
Ane | 13 de mayo de 2008 a las 7:58 GMT+2
Ya está aquí el listillo de turno! Menuda crítica más absurda!
Si tanto te gusta lo clásico, lee el Quijote y deja los "experimentos", como tú los llamas, para los demás.
Con lo poco que lee la gente, me da muchísima rabia que pongas a parir un libro tan interesante y original como es La Ladrona de Libros. Si no te gusta, te callas y lees otra cosa, pero no te pongas en plan PEDANTE poniendo cosas como:
>.
¿Estado de exigencia literaria? Pero si en España no lee ni dios! ¿Qué coño van a exigir?
Podrías dedicarte a criticar libros que te gusten para animar a la gente a leer más, en lugar de ir por ahí haciendo críticas destructivas.
Ahí va otra de tus frases:
>
Pero, ¿qué tonterías dices?
Mejor dedícate a leer el diccionario, que parece que lo que más te gusta es lucirte en internet poniendo cosas como "PERGEÑADO".
3.
seleucus | 13 de mayo de 2008 a las 8:10 GMT+2
No se leen las frases que querías reproducir. Pero no te preocupes, no pasa nada por no saber cortar y pegar. Aunque de todos modos podrías tener problemas con el html.
"Si no te gusta, te callas". Oye, ¿tienes pasaporte de Corea del Norte?
4.
Manuel Delgado | 13 de mayo de 2008 a las 8:22 GMT+2
¿Por qué a cierta gente le cuesta tanto entender que, si no le gusta un blog, nadie le obliga a leerlo? No es tan difícil. No se paran a pensar en lo ridículo que resulta leer comentarios del tipo "dedícate a otra cosa". Que se dediquen ellos a otra cosa, que lo de ir dejando comentarios estilo "no me gusta tu blog" sí es una actividad carente de sentido.
5.
Gus | 18 de mayo de 2008 a las 4:18 GMT+2
Hola, hola, ¿esta encendido? Pienso que "el experimento" de Zusak ha resultado; tal cual como necesitamos señales en nuestro camino (una carretera). Como dicen los editores: no desafina. Yo lo creo.
6.
EVA | 24 de febrero de 2009 a las 23:01 GMT+2
Me encanta el libro. Siento que no te guste, quizá podrías releerlo y encontarle lo positivo. Olvídate de la muerte y piensa sólo en que los alemanes no eran todos nazis. Yo lo sabía, pero nadie me lo había contado de una manera tan elemental.
7.
Sistinas | 19 de febrero de 2010 a las 11:29 GMT+2
Gracias, de verdad! Por fin encuentro a alguien que tampoco gusta de este método de escritura.
Soy una persona a la que le apasiona leer y le gusta mucho que le recomienden libros para luego poder compartir opiniones. Este libro me fue recomendado hace tiempo, pero recién ahora lo conseguí en la biblioteca de mi pueblo.
Debo decir que hace casi 15 días que lo tengo y no creo haber llegado a la página 50. Y no es que no me interese la historia, son esas interrupciones que mencionas las que no me alientan a seguir.
Soy una persona muy dispersa que precisa de silencio y concentración para meterse en la historia, y estos pequeños comentarios con firuletes me distraen; de hecho me recuerdan a los libros de mi hijo de Gerónimo Stilton en los que el texto cambia de color y de tipografía.
Solo eso, estaba buscando en la red a alguien como yo con respecto a estos mini-comentarios del libro.
8.
Berel | 4 de marzo de 2010 a las 11:23 GMT+2
Lei el libro por compromiso, y odie cada maldita frase. La historia se basa en topicos tan manidos y aburridos como solo puede ser una historia sobre niños de la segunda guerra mundial.
Lo de los páragrafos en negrita ni si quiera es original, se ha usado mil veces antes (y mil veces mejor), como en Pórtico, de Frederick Pohl.
Es una pena que tal memez literaria sea éxito de ventas, estoy completamente de acuerdo contigo: el panorama es terrible.
PD: Lo de EVA tiene delito, ¡todavía te recomienda que lo releas! Si tuviera que releerlo yo, iría tirando las páginas por el WC una a una.
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