Buenas noticias de Amazon y Google
Popularidad: 13%
18 de septiembre de 2007 a las 7:21 GMT+1 seleucus
Y malas para la mafia de la distribución de libros. En El futuro del libro leemos:
Amazon y Google y el libro electrónico
En mi opinión, la situación que se planteará en la próxima década será la siguiente. El nuevo libro electrónico ya no es un trasto. Ésa es una fase por la cual pasa todo nuevo diseño tecnológico, y ya está superada. Los nuevos libros son de tinta electrónica, que no quema la vista, y se pueden llevar cómodamente de un lugar a otro. Ya incorporan tecnología inalámbrica para conectarse a la red. Eso significa que los que ya no leemos prensa escrita, como yo mismo (¿para qué gastarme dinero en papel en blanco y negro si en Yahoo! tengo las noticias actualizadas cada 30 minutos y con vídeos en color?), podremos saber qué sucede en el mundo mientras estemos en el metro y sin llevar en la mano un diario impreso hace 14 horas. Ejemplo: en el metro de Barcelona ya existe cobertura móvil, de manera que se puede hablar desde el túnel sin que se corte la conexión. No es aventurado suponer que, en cinco años, dicha cobertura haya dado un paso más y sea inalámbrica para internet. Con los libros electrónicos leeremos y veremos las noticias en el metro en tiempo casi real, no con el retraso que implica la prensa escrita.
Las nuevas generaciones, los que nacen ahora, no van a leer la prensa en el 2027 si muchos de nosotros ya no lo hacemos en este momento. Mi conclusión es que los periódicos tienen los días contados, al menos en su formato actual. Sólo sobrevivirá quien sepa adaptarse. Y lo mismo vale para los distribuidores de libros. No puedes estar quedándote el 50% del PVP de una traducción de La Isla del Tesoro de R.L. Stevenson cuando dicho libro está gratis en la Gutenberg. Los distribuidores pagarán muy cara su falta de visión de futuro, como ya la están pagando los distribuidores de discos en los EE.UU. Si no puedes impedir que el personal se baje música gratis en eMule y no sabes reconvertir el negocio y adaptarte al nuevo paradigma, estás muerto. Como tantos autoproclamados artistas españoles, que viven de subvenciones porque en un mercado abierto se morirían de hambre siendo incapaces de competir. Y yo manteniéndolos con mis impuestos... hasta que me marche de aquí y no vuelva. Estoy hasta el nab*.
Entrada clasificada como: Observaciones varias,Qué sucede en el mundo editorial
Etiquetas:









3 comentarios Deja un comentario
1.
Alexiei | 18 de septiembre de 2007 a las 11:57 GMT+2
Me gustan los libros como objeto físico, y no soy nada nostálgico: cuando el libro electrónico funcione, lo usaré sin problemas. No obstante, el libro convencional tiene aún una serie de ventajas tecnológicas que el electrónico no ha conseguido. La principal es la velocidad para obtener información genérica, no precisa (una habilidad fundamental que los estudiantes actuales no tienen y nadie les enseña). En un sistema electrónico con buscador se puede encontrar una palabra o frase clave concreta; pero la posibilidad de aprehender un libro en su conjunto, mirando el índice, saltando con rapidez adelante y atrás, deteniéndose en las ilustraciones o gráficos, es todavía privilegio de la página impresa: se pasa más deprisa ésta que la de una pantalla. Luego está, por supuesto, la cuestión de la energía, el encendido, apagado, averías, caída, agua... el libro es mucho más resistente a todo eso en relación con su portabilidad. Todo ello, sin menoscabo de las ventajas de lo electrónico, que las tiene. Pero el libro es una herramienta como las tijeras, el martillo o la rueda: resulta tan práctico que creo que no desaparecerá, sino que convivirá con otras formas.
2.
foro-identidad-noticias | 18 de septiembre de 2007 a las 12:39 GMT+2
No te quito parte de la razón en el asunto que tratas del libro, aunque no creo que llegue a la obsolescencia total.
Pero lo que me gustaría destacar de tu artículo es eso de "como tantos autoproclamados artistas españoles, que viven de subvenciones porque en un mercado abierto se morirían de hambre siendo incapaces de competir. Y yo manteniéndolos con mis impuestos". ¡Qué razon llevas! Precisamente este es un tema que tratamos actualmente en Foro Identidad bajo el epígrafe de pesebrismo cultural. Estos pseudoartistas, que no hacen sino medrar a costa del contribuyente, mediante una lisonja y una alabanza al poder repetida sin fin, son una de las mayores lacras para la cultura en nuestro país. Se presentan como artistas y no son sino vedettes del poder de turno, tanto es así que no provocan sino verguenza ajena.
3.
augustbecker | 18 de septiembre de 2007 a las 18:33 GMT+2
No creo que, a corto plazo, un siglo por ejemplo, desaparezcan por completo el libro y la prensa de papel. Aparte de que considero muy acertadas las reflexiones de alexiei, pienso que no hay que precipitarse en enterrar cosas que luego resulta que gozan de muy buena salud. Cuando apareció el cine se dijo "esto es la muerte del teatro". Y el teatro sigue ahí. Cuando apareció la radio se dijo "esto es la muerte de la prensa". Y la prensa sigue ahí. Cuando apareció la televisión se dijo "esto es la muerte del cine". Y el cine sigue ahí. Cuando apareció internet se dijo: "esto es la muerte de la televisión". Y la tele sigue ahí. ¿Por qué no han de seguir conviviendo unos años más teatro, radio, cine, tele e internet? Es mi deseo. Que lo nuevo no anule lo antiguo.
Deja un comentario
Código HTML permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Haz un trackback de esta entrada | Suscríbete a los comentarios mediante sindicación RSS