El Cobre Ediciones

Imposturas intelectuales, de Alan Sokal y Jean Bricmont

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23 de Julio de 2007 a las 23:22 GMT+1 seleucus

Esta obra, publicada en 1998 en francés y un año más tarde en la traducción española de Paidós, fue la piedra del escándalo filosófico más sonado de la década pasada. Los responsables del libro, Sokal y Bricmont, profesores universitarios de física, se decidieron a escribirlo tras haber visto lo que sucedía con la broma pesada que Sokal había gastado a Social Text, una revista americana de presunto prestigio filosófico-científico. La broma consistió en escribir un artículo intitulado "Transgredir las fronteras: hacia una hermenéutica transformativa de la gravedad cuántica". En dicho artículo, Sokal parodiaba el estilo pomposo y postmoderno de pensadores (por llamarlos de alguna manera) como Jean Baudrillard, Gilles Deleuze o Félix Guattari, y lo hacía copiando su manera de escribir, plagada de terminología perteneciente a las ciencias exactas y usada de manera intencionadamente oscura para dárselas de intelectuales en el campo filosófico. Sorprendentemente a primera instancia, los de Social Text se lo comieron con patatas y lo publicaron, pensando que iba en serio. Entonces Sokal reveló la verdad: que su escrito no tenía sentido lógico alguno, y que si había pasado la criba del editor era porque los estándares de calidad de esa revista estaban por los suelos. Un botón de muestra del artículo de Sokal, quien nunca pensó que alguien fuera tan obtuso como para tomarse su broma por un artículo real:

"La π de Euclides y la G de Newton, que antiguamente se creían constantes y universales, son ahora percibidas en su ineluctable historicidad."

Imagino a Sokal llorar de risa al escribir eso, y de pena al ver que se lo publicaban en serio. Pero ¿qué clase de textos parodiaba? Veamos algunos:

"Lo más extraordinario es que las dos hipótesis, la [sic] apocalipsis del tiempo real y de la guerra pura y el triunfo de lo virtual sobre lo real, se producen al mismo tiempo, en un mismo espacio-tiempo, persiguiéndose la una a la otra de modo implacable. Es la señal de que el espacio del acontecimiento se ha convertido en hiperespacio de refracción múltiple, que el espacio de la guerra ya es definitivamente no euclidiano." [Jean Baudrillard hablando, por decirlo así, de la Primera Guerra del Golfo. Las cursivas son originales, según dicen Sokal y Bricmont.]

"La reciente hiperconcentración MEGALOPOLITANA (Ciudad de México, Tokio, etc.), que es el resultado de la creciente rapidez de los intercambios económicos, parece hacer necesaria la reconsideración de la importancia de las nociones de ACELERACIÓN y DESACELERACIÓN (lo que los físicos llaman velocidades positiva y negativa)." [Paul Virilio haciéndose el listo, con mayúsculas suyas.]

Por qué me da hoy por hablar de esta obra maestra se verá en algún momento de esta semana, cuando hable de Nocilla Dream, un libro que bebe de las fuentes del peor postmodernismo francés y de sus copias americanas, más infumables incluso.

Entrada clasificada como: Ensayo/Biografía/Otros, Recomendaciones literarias

9 comentarios Deja un comentario

  • 1. J  |  23 de Julio de 2007 a las 23:37 GMT+1

    Esta tampoco está mal:

    "¿Es E=mc2 una ecuación sexuada?" (Luce Irigaray, y la pregunta es retórica)

    Imposturas intelectuales es un libro que quizás resulte algo plano, le falta atacar al postmodernismo en su propio (supuesto) terreno, el filosófico, y no sólo en sus metáforas delirantes sobre conceptos científicos generalmente mal entendidos. Además, Sokal y Bricmont no dejan de ser dos izquierdistas "de toda la vida".

    Pero ¡se ríe uno tanto!

    Hablando de "atacar en su propio terreno", estoy leyendo El olvido de la razón de Sebreli, otro racionalista de izquierdas -y cabreado-; a ver si escribo una reseñita cuando lo acabe.

  • 2. lepetitjean  |  24 de Julio de 2007 a las 8:18 GMT+1

    El problema es el de siempre. Se agitan las aguas, arrecian los vientos, se desata la tormenta y luego llega la calma. Y es que la meteorología es como los hombres, no tiene memoria. La mitad de los que en su día dieron la razón a Sokal y Bricmont siguen campando por sus respetos y escribiendo memeces todos los días a todas las horas.

    Eso sí: nadie ha superado aún la fórmula lacaniana para la erección, que era la raíz cuadrada de -1, esto es, imposible.

  • 3. Shackleton  |  24 de Julio de 2007 a las 13:26 GMT+1

    Además de Juanjo Sebreli, listo y mordaz como pocos (su editor español se lo pasó en grande cenando en Madrid con él), hay otros que se atreven con la izquierda falsaria, se diga filósofa, científica o cuántica. En otro nivel, Johnson, Fumaroli y Compagnon; en el mismo, en cierto sentido, Sloterdijk.

    Pero, ¿qué esperar? Ungido por la progresía europea y académica, el idiota infautado se apresta a desmantelar en poco tiempo las escasas esperanzas de tapar sus carencias doctrinales, ahora que los progres, envalentonados por el descaro de su insolvencia intelectual, se reúnen exclusivamente en torno a los mantras del relativismo y la deconstrucción. Como si eso no fuese más viejo que ir a pie.

    Por lo demás, nada sé de mareas, borrascas y climatología conceptual (hay metáforas que se disuelven en el mismo instante de ser enunciadas), pero es segura la unanimidad de los posmodernos en dolerse de sus propias vergüenzas en privado, y aventarlas en público. Tal como hacían los modernos, y antes de ellos los escolásticos, por otra parte. Nihil novum sub sole.

  • 4. Si el mundo está loco...  |  24 de Julio de 2007 a las 22:10 GMT+1

    Simplemente quería apuntar que sí existe una memoria climatológica -lo siento, la metáfora en cuestión se ha dado de morros contra la ciencia; aunque, bueno, tampoco es la primera ni será la última-.

    Volviendo a la memoria climatológica... Los sujetos que estudian este fenómeno lo consideran un proceso estocástico de la naturaleza y, por lo tanto, sus conclusiones se basan en funciones de distribución de probabilidad.

    Podría explicarlo de otra manera, lo sé, más llana, claro, pero en esta ocasión me parece de lo más pertinente recurrir a tal estilo -por conciso y, por supuesto, por irónico-.

  • 5. Alexiei  |  25 de Julio de 2007 a las 19:57 GMT+1

    Lo de Sokal está muy bien: la French Theory necesitaba ese torpedo de sentido común. Sólo dos precisiones: cuidado con incurrir en neoneopositivismos al hilo de estas críticas -esto es, irse al otro extremo: la Ciencia la hacen seres humanos, y lo hacen desde un lugar histórico; y no todo tiene una explicación científica -no lo digo en un sentido sobrenatural, sino histórico, social, intersubjetivo: las ciencias humanas -y la Literatura, por cierto- no siguen el método científico pero no por ello dejan de aportar conocimientos ciertos de la realidad. El posestructuralismo decía cosas en ese sentido que están bien.

    Segunda, no todo lo escrito por estos pensadores es desechable sin más. Últimamente, por ejemplo, he visto descalificaciones en bloque a Barthes, cuando 'Crítica y verdad', por ejemplo (o los 'Ensayos críticos') siguen siendo clásicos imprescindibles. Sobre todo, cuidado con las descalificaciones por antipatías políticas, máxime en este momento de cierta crispación al respecto, con las consiguientes tentaciones de animar al equipo propio.

    En la tensión entre denunciar que el emperador va desnudo y la realidad histórica de que a las nuevas ideas siempre se las acusa de pretenciosas y vacuas, hay que tener siempre cuidado y prudencia.

  • 6. cecilia vidal  |  30 de Septiembre de 2007 a las 5:27 GMT+1

    Yo desearia dsaber si este articulo de alan sokal transgedir fronteras se puede consideraR UN EJE TRANSVERSAL EN LA EDUCACION ?? SI ALGUIEN PODRIA AÑADIR UN COMENTARIO A ESTO

  • 7. seleucus  |  30 de Septiembre de 2007 a las 9:41 GMT+1

    Cecilia, el artículo no se puede considerar un eje transversal real. Ese artículo, "Transgredir las fronteras", es falso a propósito. Sokal lo escribió para divertirse y luego lo envió a la revista en cuestión, que se lo tomó en serio y lo publicó sin saber que todo era una perogrullada. De ahí el escándalo. Quedó claro que, en muchos casos, no hay filtros de calidad que discriminen lo científico de lo acientífico.

  • 8. canislupus  |  17 de Octubre de 2007 a las 10:51 GMT+1

    He leído el artículo de Sokal y es hilarante. De verdad, una comedia llena de carcajadas. Es increíble, incluso para una persona sin mucho conocimiento de física, que diera por bueno ese tipo de afirmaciones. ¿Es e = mc2 una ecuación sexada? Esa me tuvo un buen rato riendo. Yo lo hubiera llevado un poco mas lejos y hubiera afirmado que era una ecuación negra (o de cualquier otra minoría estadounidense) que hubiera sido aplaudidísimo por la progresía intelectual norteamericana. :)

    Yo no soy un especialista en este asunto (ni en ningún otro, por cierto) pero conozco un poco como funciona lo de los "peer reviewed journals" tras haber vivido casi una década en EEUU y moverme entonces en ese mundo universitario. El artículo de Sokal fue rechazado por su obvia pobre calidad hasta que Social Text (que creo que es de Duke, con un departamento de estudios literarios fortísimo) lo aceptó. Teóricamente otros especialistas (no necesariamente de Duke) leen el artículo sin saber quien lo ha escrito y deciden a favor o en contra de su publicación basandose exclusivamente en el merito de ese "paper". Sospecho que en este caso sí sabían quien lo escribía, que habían leído su CV, la larga lista de publicaciones de Sokal en el campo de la física y su cargo, "Professor", el equivalente a un titulo nobiliario en EEUU y su "tenure" en la prestigiosisima NYU en Manhattan. Quizás por eso pasó el filtro. Lo sé porque los profesores americanos para aumentar su caché (y por contrato) se dejan la piel por ser publicados en este tipo de "journals" y conozco la dificultades para tener tus articulos publicados y las tribulaciones, los rechazos, etc. Otra alternativa que es mucho peor aún, y como apunta Seleucus, fue que decidieron que tras ese lenguaje tan incomprensible y enrevesado, tan rimbombante debía esconderse algo verdaderamente sabio. Y coló y publicaron la joya.

    Y respecto a la discusión, ciertamente la ciencia actual tiene limitaciones que la debilitan, pero eso no quiere decir que sean permanentes. Equiparar ciencia con manifestaciones culturales como religión o política pues es como poco atrevido. Que las ecuaciones tengan sexo (o raza), que la física favorezca ideas de izquierda ... en fin. Sokal se tomó la revancha. Como debió escocer. Auch. Buenisimo, Seleucus. :D

  • 9. seleucus  |  31 de Diciembre de 2007 a las 15:22 GMT+1

    Pues a raíz de esto, acabo de encontrar la lista de los premios anti-Nobel, por llamarlos así: son a las mejores (o sea, peores para la ciencia) paridas del año, enunciadas en serio por sus responsables. Social Text se llevó uno por lo de Sokal. El vínculo es el siguiente:

    http://en.wikipedia.org/wiki/Ig_Nobel

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