Acerca de En el nombre del cerdo, de Pablo Tusset
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22 de Abril de 2007 a las 9:04 GMT+1 seleucus
El final fallido de la obra me impide recomendarla literariamente. Por eso la coloco en "Obervaciones varias" y "Negra".
Tusset dio la campanada en 2001 con Lo mejor que le puede pasar a un cruasán, editada por Lengua de Trapo. Luego llegó la editorial Destino con un considerable fajo de billetes (el sueño oculto de cualquier escritor, aunque muchos digan que lo hacen sólo "por el arte") para que Tusset firmase. Y firmó.
Tusset atesora la capacidad de tener gracia al escribir, cosa impagable. El libro es antológicamente agudo en algunos pasajes. En las primeras páginas, memorables, se sientan las bases del desarrollo posterior: en un matadero, una mujer obesa aparece asesinada y despiezada como un cerdo. Además, en la boca le encuentran un papel con la inscripción "En el nombre del cerdo". El comisario Pujol recorre el escenario del crimen mientras le explican cómo se mata a los cerdos y cómo han matado a la víctima, paralelamente. La escena es hilarante.
La obra contiene un elemento preternatural insoslayable. El mal se desliza por las páginas, enmarcado en la obra pictórica de El Bosco El jardín de las Delicias. Y más allá, Tusset tiene el detalle de inventarse un pueblo llamado San Juan de Horlá en honor a Guy de Maupassant, autor del aterrador cuento El Horlá, lectura obligatoria en cualquiera de las dos versiones.
Conclusión: quien quiera leerla lo pasará bien, pero que no espere una obra que cumpla de verdad con las expectativas que suscitó.
Entrada clasificada como: Negra, Observaciones varias


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